sábado, 11 de julio de 2009

Capitulo 8

Capitulo 8 - No lo aparentas, así que no cuenta
Jack: enamorado de la música –me dijo con una enorme sonrisa. Suspiré, por lo menos no estaba enamorado de otra mujer. Eso significaba que se podría enamorar de mi. Pero qué decía? Sólo éramos únicamente amigos. Si no lo contestaba, pensaría que era una idiota.
Mery: pero quién no esta enamorado de la música? –le pregunté. Él sólo sonrió, me quedé embobada mirándolo, es que era perfecto! – nadie puede vivir sin música –concluí.
Jack: sin duda yo no podría vivir sin música –me dijo sonriendo. Al parecer le encantaba lo que hacía.
Mery: te gusta mucho lo que haces no? –le pregunté. Aunque no sabía porqué le preguntaba, eso era tan evidente.
Jack: sin duda, amo la música –me dijo todavía sonriendo; mientras yo bebía un sorbo del capuchino.
Entonces sólo nos dedicamos a mirarnos, esos ojos verdes esmeraldas. Eran mi predicción! Sentía que podía saber y ver su alma sólo con mirarlo a los ojos. Era transparente.
Jack: te puedo hacer una pregunta? –me preguntó, sacándome así de mis pensamientos. Asentí mientras mordía un pedacito de medialuna –tal vez no es una pregunta propia que se le deba hacer a una dama, y menos viniendo de un caballero –hizo una pausa. Y este que iba a preguntar? Empezaba a asustarme, trague lentamente el trocito de medialuna, mientras él me miraba intensamente.
Mery: anda pregunta, no me voy a ofender –le dije sonriendo, aunque estaba un poco asustada. Qué se le ocurriría preguntar? Con qué iba a salirme ahora?
Jack: cuantos años tienes? –me preguntó bajando la mirada. Acaso pensaba que eso era una pregunta promiscua? O qué?
Mery: 19 – y solté una carcajada. Él me miró como enojado, no quería que se enojara conmigo ni mucho menos – lo siento –me disculpé al instante – sólo pensaba que ojalá hubiera hombres tan caballerosos como tú en Uruguay.
Jack: acaso no hay? –preguntó extrañado.
Mery: pues no mucho, de momento no he encontrado ninguno –hice una pausa –salvo tú, por supuesto. Pero no eres de allí, asi que no cuenta – le sonreí de buena gana.
Jack: te preguntaba la edad, sólo por intriga. De hecho pareces mayor, tu personalidad es demasiado madura para los 19 –dijo sorprendido.
Mery: supongo que eso es bueno. Pero vivir sóla en un país desconocido, fortalece la personalidad y ayuda a madurar –le respondí de lo más sería –sería una falta de respeto preguntarte también tu edad? –le dije con una tímida sonrisa.
Jack: pues de hecho no me parece una falta de respeto –me dijo con una amplia sonrisa, sus ojos brillaban. Decir que Miguel Angel no estaba vivo sino Jackson sería en David de esta época – tengo 25 –dijo sonriendo –ya soy un viejo –agregó.
Mery: pues entonces yo soy un bebé de pecho –le dije, ambos nos reíamos con entusiasmo.
Jack: pero no lo aparentas, asi que no cuenta –me empezó a pelear.
Mery: pues entonces tu tampoco aparentas 25 –le respondí, no podíamos parar de reírnos! De pronto le sonó el celular...
Jack: lo siento pero debo atender –se disculpó.
Mery: no te preocupes, tranquilo – le dije, así yo aprovechaba a tomar el capuchino que ya estaba casi frío.
Conver. Telefónica..
Jack: hola Rob –le dijo de lo más animado –bien y vos? – hizo una pausa, al parecer el tal Rob hablaba mucho –sisi te acompaño, no tengo problema – volvió a hacer una pausa -si estoy con ella –le dijo. Acaso el tal Rob sabía de mi? Jackson le había hablado de mí? Eso es positivo, pensé para mí misma – estoy en la cafetería –le avisó – bueno te espero acá –le dijo, pausa –sisi chau.
Fin de la conver. Telefónica.
Me miró con sus ojos brillosos, sólo observaba como comía, de hecho era bastante gracioso.
Jack: lo siento, pero vienen a recogerme -me avisó. Me daba pena separarme de él –era Robert, mi amigo con el que vivo –aclaró –necesita una cosa. Bueno no pude negarme.
Mery: si, entiendo. Amigos son los amigos –le sonreí – entonces yo me voy –le dije mientras hacía ademán de levantarme de la mesa.
Jack: por favor no te vayas –me dijo, mientras me agarraba de la muñeca. Sentir su piel contra la mía me dio un retorcijón en el corazón –quédate hasta que venga Rob –me pidió. Cómo negarme si me lo pedía con esa carita de pollito pasado por agua.
Mery: entonces me quedo –le dije volviendo a sentarme. Él me sonrió de una manera, wow era perfecto! –te puedo preguntar una cosa mientras viene tu amigo? –sólo asintió con la cabeza – cito palabras exactas: Eres una de las mujeres más interesantes que conozco –él sólo sonrió- siento si te parece inapropiado, pero es que me quedé con ganas de saber más –le dije, mientras bajaba la mirada avergonzada. No sé como me atreví a preguntarle aquello. Pero sólo quería desenvolver el misterio que ocultaban esas palabras, y lo quería oír de su boca..

viernes, 10 de julio de 2009

Capitulo 7


Capitulo 7 - Segundo café

Ya era por fin sábado, había estado esperando este día con muchísima ansiedad. Estaba de lo más nerviosa, ahora sería diferente porque sabía que me iba a encontrar con él. Como me comportaría? “normal, como sos vos” me diría Vale (amiga de Uruguay). Y si me dejaba plantada? No lo creo, no sonaba como algo que él haría. Pero que decía? Si sólo lo había visto dos veces!! Ahora no me comportaría como una loca de los libros, es más dejaría que él hablara la mayoría del tiempo. Pero mi misión del día de hoy, era desmenuzar aquella frase: Eres una de las mujeres más interesantes que conozco! Hasta donde yo sabía, eso no sonaba como algo malo.
No sabía como iría vestida, sería todo tan distinto sabiendo que lo vería. Pero no era una cita, no de ningún modo. Sólo iba a tomar un café con un amigo. Un amigo que sólo conocía de dos veces. Pero porqué le daba tantas vueltas al asunto? Si, porqué sin duda estaba para internar. Loquísima.
Isabel me diría “ponete re gata”, ella con sus locuras, siempre tan graciosa y divertida. Así que luego de bañarme me dirigí al ropero. Preferiría seguir el consejo de Vale, vestirme normal como soy yo. Nada de aparentar algo que de verdad no soy, solo sería engañarme a mi misma. Así que me puse el jean azul eléctrico, una remera blanca con florcitas rosadas (re tierno), un buzo gris bien abrigado, el chaquetón gris junto con la bufanda azul.
Salí de casa, me despedí de Nick y me dirigí hacia la cafetería. Iba a paso normal, nadie me apuraba y hasta donde sabía no habíamos quedado a ninguna hora específica. Así que iba lentamente caminando por las calles, con el viento londinense en la cara. Amaba esa sensación. A los cinco o diez minutos, ya había perdido el tiempo, llegué a la cafetería. Lo primero que hice fue vislumbrar a ver si él ya había llegado, pero al parecer no estaba. Así que me dirigí a la barra y me quedé hablando con Charlie un buen rato. Me tocó un buen interrogatorio, qué quién era el chico de la otra tarde? Qué de dónde lo conocía? Qué cuántos años tenía? Aunque pensándolo bien, eso no lo sabía; tendría que preguntarle. Luego me puse yo con el interrogatorio, qué cuando iba a casarse? o cuándo me iba a presentar una novia? Me habían llegado rumores que era mujeriego, pero nunca lo había visto con ningún chica. Hasta llegué a pensar que era gay. De repente cambió el semblante, se puso serio y distante.
Charlie: me parece que te andan buscando –me dijo de lo más serio y se dirigió derecho a la cocina. Y a este que le pasaba? Entonces me giré para ver a quién se refería, pero creo que ya lo sabía. Allí estaba él con una enorme sonrisa blanca mirándome desde el otro lado del salón. Hoy llevaba unos jeans, botas tejanas (tal cual el otro día), una camisa de manga larga la cual la había arremangado hasta los codos, un chaleco gris y una corbata negra. Esta informalmente formal, se lo veía tan lindo. Comencé a acercarme hacía él, me miraba y sonreía. Acaso tenía algo malo? Monos en la cara? No creo..
Lo saludé con un cálido beso en la mejilla, juraría que el cerró los ojos y suspiró por nuestro contacto.
Mery: como estás? –le pregunté mientras me sacaba todo el abrigo que llevaba, es que allí hacía mucho calor.
Jack: pues muy bien y tu? –me preguntó mirándome a los ojos y con esa sonrisa maravillosa que tenía. Sus ojos eran mil veces mejor de lo que recordaba!
Mery: muy bien –le respondí también sonriendo. En eso se acerca Charlie a tomarnos el pedido.
Charlie: que desean tomar? – antes de que yo hablara, él se me adelantó –pues ya sé que quieres tu Mey -él me decía así, no era algo que me disgustara- capuchino con dos de azúcar, como siempre –y me sonrió. Qué se traía entre manos este? No entendía nada. Se volteó a mirar a Jackson, cambió el semblante a este lo miraba con desprecio, con odio. Okei, que parte me había perdido? –y tu que quieres? –le preguntó de la manera más fea que se puedan imaginar, casi le escupió las palabras. Yo abrí la boca para protestar, pero Jackson levantó su mano izquierda tranquilizándome. Pero a estos dos que mierda les pasaba?
Jackson: pues para mi un café bien cargado –le dijo con la mayor amabilidad que un hombre puede tener. Era tan bueno, creo que me estaba derritiendo. Charlie estaba que echaba humo de las orejas, la amabilidad de Jack lo había irritado más. Así que este (Charlie) se giró para volver a la barra, o tal vez a la cocina, pero entonces Jack abrió esa hermosa boca que tenía...
Jack: oye, te animas a traernos 6 medialunas? (facturas, bizcohos o como sea que se diga en tu pais) –le preguntó de la misma forma, cordial y amable que antes.
Me quedé absorta en mis pensamientos, entre las sonrisas y los ojos de Jackson, que me podía perder en ellos. Y la actitud negativa de Charlie estaba hecha un lío. Hasta que Jack me sacó de mis propios pensamientos, creo que Charlie ya había traído nuestro pedido a la mesa, puesto que esta estaba llena. Cuándo paso eso? Tanto tiempo estuve pensando? Y porqué Jackson no me avisó? O sólo se dedicó a mirarme?
Jack: sabes que ese tipo esta enamoradísimo de ti?-me soltó de golpe. Eh? Charlie enamorado de mí? Por favor si nos conocíamos hace meses, si lo estuviera ya habría mostrado cierto interés en mí.
Mery: estas loco? Charlie enamorado de mí? –le pregunté confundida. Tendría razón?
Jack: te lo puedo asegurar, sólo estando enamorado un hombre mira así a una mujer, como te estaba mirando él –me dijo de lo más convencido. Creo que estaba disfrutando todo esto.
Mery: y tu como sabes? –le pregunté sorprendida. Qué tanto sabía él de mujeres?
Jack: pues estoy enamorado –me soltó de repente. Acaso lo estaría de mí? No creo, eso sería tan imposible como que a mí me gustara correr. O no era tan imposible? Y él sí estaba enamorado de mí?

jueves, 9 de julio de 2009

Entrevista

Entrevista a Jackson Rathbone
Jackson Rathbone es una triple amenaza: Un actor increíble, cantante y escritor. Las mujeres no pueden imaginar que es lo que Jackson busca en una chica. Algunas piensan que cualquier muchacha puede tener una segunda oportunidad con este bombón. Pero están equivocadas. Jackson se abre y cuenta que es lo que mas le gusta de las mujeres, da consejos para una cita y nos cuenta como sellar el trato para salir en una segunda cita con el.
¿Cuáles son las cualidades que buscas en una mujer?
Busco una mujer con una sonrisa sincera y amor por el arte. Amo el hecho de poder salir en citas locas; como entrar sin permiso a zoológicos y quedarnos ahí por horas...así que tiene que ser una mujer aventurera...pero también me encanta una noche tranquila en la playa a medianoche y con un fogón, whiskey y amigos. Así que tiene que ser una mujer que se pueda adaptar a cualquiera de las dos situaciones y no se ponga muy pegajosa si estoy tocando algo de música y pasando tiempo con mis amigos y familia.
En tu opinión ¿qué es lo que notan los hombres de las mujeres?
La manera en que se comportan. Muchas veces, con mis amigos notamos mujeres que son hermosas pero que lucen miserables en su comportamiento. Y eso no se ve bien. La vida es muy corta.¿Cuál es tu cita ideal? Bueno, vivo con los chicos de la banda, 100 Monkeys, asi que me gustaria llevar a una chica a cenar, los dos solos, ir a caminar, hablar y luego volver a nuestra casa Monkey ("Monkey House") para ver si ella se lleva con mis amigos/ compañeros de banda. Si ella se prende a tocar algo con nosotros, tirarle pelotas de papel a la cabeza de mis amigos o por lo menos no se ofende cuando agarro una guitara...entonces sé que habrá una segunda cita.
¿Qué es lo que hace que rompas relación con alguien?
Si la chica está involucrada con otra persona. No creo en la ideología "es otro código de área, no es engaño". Creo que eso es más una idiota-logía.Muchas veces me han tratado de seducir mujeres que tienen un anillo (de compromiso o de casada) y para serte franco me indigna. Incluso si la mujer tiene novio y está a punto de romper con él...para mi, está mal. De hecho, ni siquiera consideraría tratar de conquistar a una mujer a menos que esté completamente soltera.
¿Cuál es la mejor característica que tiene la mujer?
Todas. Soy un amante, no un peleador. No me fijo en detalles, simplemente me encanta todo.
¿Cuan importante es la personalidad por sobre la apariencia?
Creo que la forma en que la mujer camina, habla y se comporta es mucho mas importante que la forma en que se viste o se maquilla. No me importa cuan hermosa sea; si ella lo sabe y lo demuestra demasiado, para mi esa mujer es muy ostentosa y superficial. Uno de los primeros singles de nuestra banda se llama "Ugly Girl" (disponible en iTunes) y es acerca de una mujer que sacrifica su personalidad por la apariencia. Para mi, eso hace fea a cualquier mujer.
¿Qué es mas sexy: una mujer en un pequeño vestido negro y tacos o una mujer en pantalones de entrenamiento y musculosa?
Depende del horario y del lugar en donde lo esté usando.
En tu opinión, ¿qué es lo mas importante en una relacion?
Altruismo, honestidad y una sana atracción sexual. Creo que un instinto animal en toda relación funciona. Teniendo eso, el resto se trata de mantenerlo honesto y no siendo egoístas. Se necesitan dos para bailar tango, ¿verdad?
¿Cuál fue el peor consejo sobre citas que pudiste haber tomado?
"Dice todo lo que ella quiera escuchar". Olvidé quien me dijo eso, pero es totalmente mentira. Tratar de ser lo que ella quiere que seas es una idea terrible. Trato de buscar una mujer con la que pueda ser yo mismo y ella pueda ser ella misma conmigo. Odio cuando las relaciones cambian a las personas, pero pasa...a veces para bien y a veces para mal, pero cuando dos personas se enamoran y siguen siendo las mismas personas...eso es verdadero amor. En mi humilde opinión.
¿Qué es lo primero que te llama la atención de una mujer?
Sus ojos y su sonrisa.
¿Tienes algún régimen especial en cuanto a higiene? ¿Algo en especial que uses en tu piel, pelo, etc?
Ja ja. ¡No! Solamente agua y jabón. También me lavo los dientes con pasta dental, uso desodorante y ocasionalmente, me afeito.
¿Prefieres a las mujeres con maquillaje o al natural?
En la mayoría, natural. Pero soy conocido por estar extremedamante atraído al look punk rock. Aunque a veces es demasiado y no te das cuenta como puede llegar a lucir esa mujer por la mañana; pero es cuestión de que tipo de maquillaje la hace sentir ella misma y la hace sentir cómoda por como es, no al revez. En otras palabras, una mujer que define su maquillaje pero no deja que su maquillaje la defina a ella.
¿Rubia o morocha?

Olvidaste, pelirrojas.
¿Altas o bajas?
Usando palabras de Goldilocks "lo suficiente".
¿Color de ojos preferidos?
No importa eso. Me gustan los ojos que sonríen.
¿Pelo corto o pelo largo?
No tengo preferencia...he salido con mujeres con cortes de pelo mucho mas cortos que el mío y con mujeres con el pelo tan largo que le podrían hacer un lazo a la luna.

Capitulo 6

Capitulo 6 - Esperando
Cuando llegué a casa, lo primero que hice fue llamar a Gabi y contarle todo!
Conver. Telefónica. (en español)
Gabi: hola –dijo ella al otro lado del teléfono.
Mery: Gabi, soy yo –le dije –nosabesloquemepaso –espeté de golpe.
Gabi: para, para, despacio si? Soy un ser humano, acordarte –me dijo, siempre haciéndome reír, era tan payasa.
Mery: no sabes que me paso!! –le repetí pero esta vez con más pausas entre palabra y palabra.
Gabi: obvio que no sé que te paso, si yo estoy acá!! –me dijo elevando la voz, era tan graciosa a veces!
Mery: jaja me volví a encontrar con el chico de los ojos verdes!! –le grité al teléfono!
Gabi: no te lo puedo creer!! Y dale contame todo!! Qué paso? Hablaron? Te invitó a salir? Te pidió el teléfono? –me dijo de golpe, muchas preguntas!!

Le conté muy resumidamente mi tarde, ella repetía constantemente “no lo puedo creer”, “ah que tierno”. Se despidió diciendo”ahora te voy a tener que aguantar toda la semana hablando del chico de los ojos verdes”. Me conocía tan pero tan bien, es que era imposible no hablar de él, si era perfecto!!
Me dirigí a la ducha, necesitaba que el agua caliente corriera por mi espalda para bajar toda la adrenalina producida en la tarde. Estaba en la ducha, pero mi mente como siempre lejos, muy lejos. La conversación con Gabi, me hizo acordar que no tenía su teléfono, me tendría que aguantar una semana entera sin saber nada de él. Esperando hasta el sábado, que sin duda le iba a pedir su celular, es que no me podía dejar con estas ansias de escuchar su voz.
Encima esa frase resonando en mi cabeza Eres una de las mujeres más interesantes que conozco! Hasta donde yo sabía ser interesante no era sinónimo de fea, estúpida, superficial.
Interesante, interesante era el discovery channel, él me consideraba ASÍ de interesante entonces? Si, desde luego me tendría que matar. Esa noche, luego de cenar me fui a acostar. Tuve un sueño muy raro...
estaba en un lago, era todo verde, precioso. Entonces él se acercaba con sus penetrantes ojos verdes. Cada vez se acercaba más, y más. “te amo” me susurró al oído, tenía sus labios a centímetros, podía sentir su respiración en mi cara, ya podía saborear el beso..
RING RING RING Quién fue el maldito que inventó el despertador? Acaso no se podía soñar en paz? Era domingo lo sé, pero tenía que ir a la librería, así que me levanté, desayuné y me fui para allí. Creo que le di el cambio mal a un cliente, había tirado un montón de libros que estaban en los estantes, incluso me choqué contra una puerta.
Definitivamente mi mente no esta allí, se encontraba con esos ojos. Me estaría enamorando? Imposible! Si a este chico solo lo conozco de...bueno solo lo vi dos veces, eso es tiempo suficiente para enamorarse? Acaso el amor exige tiempos? No lo sabía, pero esperaba averiguarlo. Como era de esperar, el jefe me retó por ser tan distraída (que ya lo era de por sí, o sea que con la mente en cualquier lado la cosa de duplicaba).
La maldita semana paso lenta, muy lenta. Contaba los minutos, las horas, los días para volver a verlo. Volver a verlo, a él y sus ojos, sus ojos que serían mi perdición. Gabriela ya no me aguantaba más, hasta me gritó en una clase! El profesor nos miró a las dos anonadado. Esa parte fue graciosa, pero tenía que dejar de pensar en él o al menos hablar de él, sino perdería a Gabi. Es que yo sé que soy pesada, pero no lo podía controlar!
Y aquí me tenía, esperando que sea sábado para volver a verlo. Esperando...

miércoles, 8 de julio de 2009

Capitulo 5


Capitulo 5 - Charlas y capuccino

No lo podía creer era él, el chico de los ojos verdes y lo tenía frente a mí! El destino nos vuelve a unir, todavía no caía en la cuenta que estaba ahí, que de verdad existía y no era un invento mío.
Seguía cantando, y por favor que bien que lo hacía. No podía sacarle los ojos de encima. Estaba tan concentrado en su guitarra y en lo que cantaba que uno se daba cuenta a la legua y media que amaba lo que hacia. Entonces hubo un tiempo únicamente melódico, tocaba la guitarra con atención y mirando las notas que él mismo emitía. De pronto levantó la vista y clavo sus intensos ojos en mí, me sonrió de una forma que su sonrisa podría iluminar hasta el mismísimo infierno! Yo no pude hacer otra cosa que devolvérsela de la misma forma, aunque era un acto involuntario. Sólo con verlo sonreía.
La canción acabó, los que allí estábamos aplaudimos con fervor. Él agradeció con un gracias, y se marchó por detrás del telón. Volví a fijar la vista en el libro, pero mis pensamientos estaban lejos. Lo volvería a ver? Y si había desaparecido? Tal vez eran solo espejismos míos y él nunca estuvo allí? Creo que mis preguntas se esfumaron cuando alguien puso su mano en mi hombro, me sobresalté.
Xxx: siento haberte asustado –me dijo una voz muy sexy y varonil a mis espaldas. Entonces se dio a conocer, para ese entonces ya lo tenía frente mío con esos hermosos ojos verdes clavados en los míos – te puedo invitar un café Mery? –me preguntó.
Me sonrojé, no solo me está invitando un café sino que también se acuerda mi nombre? Esto era la gloria, pero me había quedado muda de la impresión de su invitación. Así que sólo asentí, él se sentó cómodamente en la mesa frente de mí. No se cuanto tiempo pasó, segundos, minutos o quizá horas, en que simplemente nos miramos fijamente. Sus ojos, sus hermosos ojos me atrapaban, parecía que me podía perder en ese color esmeralda. Ellos (los ojos) eran la respuesta a el misterio que se desataba en mi interior. De dónde conocía yo a este chico? Porqué lo conocía, antes lo había visto, pero en dónde? Aún no lograba recordar. Al parecer él también estaba muy a gusto con la situación, o tal vez estaba, igual que yo, muy compenetrado en sus propios pensamientos. El silencio no nos molestaba, estábamos a gusto así, pero decidí romperlo, tenía demasiadas dudas..
Mery: estamos en desventaja –comencé. Me miró de lo más extrañado, supongo que no sabía a que me refería – vos sabes mi nombre, pero yo no el tuyo –le dije sonriendo.
Xxx: Jackson –me contestó sonriendo.
Mery: entonces Jackson –le dije poniéndole un acento especial a su nombre, tal cual él lo había hecho con el mío una semana atrás –siempre sueles tropezar con chicas en la calle? –le pregunté. Sí, lo se tal vez no era lo pregunta que más necesitaba, pero algo es algo; además no se podía empezar por la pregunta gorda.
Jack: si, bueno a veces –dijo sonriendo, pero de pronto se puso serio –en verdad sólo con chicas lindas. Instantáneamente me sonrojé, me había dicho que yo era linda, al menos eso había entendido –por lo que veo, no eres de aquí verdad? Tienes un acento extraño –me preguntó intrigado.
Mery: tan extraño como el tuyo –le contesté –así que ambos somos extranjeros –concluí, él me miro sonriendo. Hice una leve pausa para acomodar las ideas–de dónde eres? Cuál es tu historia? –pregunté ansiosa de por fin tener algunas respuestas.
Jackson: pues soy de todos lados –lo miré extrañado –pero nací en Luisana, Estados Unidos, toda mi familia es de allí. Y en este momento estoy de vacaciones –concluyó. Estadounidense entonces? Hasta donde tengo entendido las personas del sur de ese país eran de lo más amables y en el caso de los hombres muy caballerosos – ahora te toca a ti –me animó sonriendo, pero a la vez se le notaba ansioso.
Mery: pues soy de un lado solo –le dije, tratando de imitar sus propias palabras. Él soltó una carcajada –pero nací en América del Sur..
Jack: así que latina? –me interrumpió sorprendido.
Mery: si me dejas terminar tal vez te cuente –le dije seria, solo levantó la mano como gesto de disculpa –pues sí, soy latina. Nací en Uruguay, sí lo sé la mayoría no lo conoce –aclaré viendo su cara de sorpresa- es muy chico, está entre Brasil y Argentina. Y estoy aquí estudiando –concluí.
Jack: pero entonces tu nombre no es Mery verdad? –preguntó sonriendo, este chico las cazaba al vuelo.
Mery: pues no, mi nombre es María Agustina –le dije en español, él quedo asombrado. No supe si por mi español (el cual sólo usaba con Gabi, ella era argentina), o por mi nombre.
Jack: lo siento, pero lo puedes repetir –me pidió amablemente.
Mery: María Agustina –le repetí – qué tiene? No te gusta?
Jack: es que es muy lindo, y más si lo dices en español –me dijo, me sonrojé y él se rió de mí –qué estas leyendo? –preguntó mientras agarraba el libro que trataba de leer. Como vio que estaba escrito en español, lo volvió a dejar en la mesa.
Mery: es un libro uruguayo –le conté, él prestaba atención de lo más interesado – sobre una historia verídica uruguaya. El libro se llama “La sociedad de la nieve”. Se trata sobre un grupo de rugbyers que viajaban a Chile por una competencia, y su avión cayó en la Cordillera de los Andes. Para sobrevivir se alimentaros de los cuerpos –puso cara de asco- no los juzgues!! –le avisé – fue todo una experiencia de vida que les dejó un mensaje grabado a fuego. Tu que harías en su situación? –le pregunté, él no contestó –vez? Fue una decisión clave, vida o muerte? Como eran católicos, creían que las almas de sus amigos estaba ya en el cielo con Dios, por tanto los cuerpos, eran eso sólo, cuerpos. De los 37 que eran al principio, sólo sobrevivieron 19. –él no dijo absolutamente nada, así que seguí con mi reflexión – y sabes cuál es mi reflexión? Todos tenemos nuestra propia cordillera, en mayor o menor medida todos tenemos algún hecho en nuestras vidas que hace que la veamos de otra forma, que giremos 180º, y ésta fue la de ellos –concluí casi sin aire.
Me miraba anonadado, no se si con la historia o conmigo. De hecho creo que estaba pensando que era una idiota. Sí, seguramente.
Mery: lo siento –me disculpé- soy un poco efusiva. Es que amo los libros, perdón si te asusté! –que no se vaya y me deje sola, pensaba una y otra vez.
Jack: sabes? Eres una de las mujeres más interesantes que conozco! –me soltó de pronto. Esa no era la respuesta que esperaba!!
Mery: eso es bueno o malo? –pregunté confundida –sabes? Es un poco tarde –le dije apenada mirando el reloj –me tengo que ir a mi casa! Nos encontramos el sábado que viene aquí? Así me cuentas si eso es bueno o malo? –le pregunté.
Jack: me encantaría –me dijo, yo ya me estaba parando – adiós María Agustina –me dijo. No lo podía creer, había dicho mi nombre en un perfecto español!!!
Lo miré sorprendida sonriendo, me le acerqué y me dio un tierno beso en la mejilla que se me hizo demasiado corto.
Mery: adiós Jackson – y salí de la cafetería despidiéndome también de Charlie, el cual miraba con desprecio a Jack.
Mientras caminaba hacia casa mi mente vagaba, vagaba en sus ojos verdes esmeralda. No lo podía creer! Nos volvimos a ver! Me animé a preguntarle su nombre, y hasta invitarlo a salir! No podía sacarme sus ojos de la mente, ni tampoco sus palabras Eres una de las mujeres más interesantes que conozco! Al parecer tendría que esperar al próximo sábado para saber a qué se refería con eso...

martes, 7 de julio de 2009

Capitulo 4

Capitulo 4 - Encuentro

Era ya sábado, hoy no trabajaba en la librería, y tenía como costumbre ir a una pequeña cafetería que había cerca de casa, así lo hacía cada sábado desde que estaba aquí. Iba con un buen libro, el cual leía mientras tomaba un rico capuchino.
Así que luego de limpiar un poco la casa la cual estaba un tanto desordenada, cogí el libro seleccionado para hoy y salí del departamento. Llamé al ascensor, subí y presioné la planta baja. Cuando llegó, salí, me despedí de Nick, el portero y salí a la calle. Pero hacía demasiado frío, demasiado para Londres y eso ya era mucho. Así que hice el recorrido inverso y volví al departamento para cambiarme; no se como pretendía salir de esta forma a la calle, tan desabrigada. Si me viera mi madre probablemente me retaría, y sin querer se me escapó una sonrisa al pensar en ella.
Entonces me puse los jeans rectos negros, las converse botitas azules, una remera blanca por encima una camisa celeste a cuadritos blancos y lilas, un buzo celeste, la bufanda también celeste (siempre iba a juego con la ropa) y el querido chaquetón celeste. Y entonces volví a bajar por el ascensor, me volví a despedir de Nick, el cual no entendía absolutamente nada y me miraba de lo más sorprendido, seguramente pensaría que estoy loca. Pero quién no lo está? Y salí a la calle, ahora no sentía el frió. Comencé a caminar cuesta arriba en las calles, la cafetería no quedaba demasiado lejos y no hay nada mejor que caminar por las viejas calles con el viento londinense golpeándote en la cara. Iba a paso lento, tratando de memorizar cada rincón de la ciudad, que hermosa que era. Era una ciudad con historia, Enrique VIII pasó por estos lugares, Jacobo I, Churchill, María y Fernando, Newton, John Lennon, reyes y personajes históricos pasaron por aquí. Y ahora, yo piso unas calles que fueron recorridas por miles y miles, hasta me hacía sentir importante.
Demore unos 5 minutos en llegar a la cafetería, era muy acogedora, las mesas y sus respectivas sillas eran de una madera muy oscura. Las paredes estaban revestidas con una madera clara dándole un toque más cálido. En el fondo había una especie de pequeño escenario, pero nunca había visto cantar a nadie en estos 6 meses. Detrás de la gran barra se encontraba Charlie, el dueño, el cual se había hecho un buen amigo en este tiempo. Era un hombre trentañero, treinta y pocos diría yo, con su rubio cabello corto a la moda y sus ojos verdes, rompía corazones. Pero no el mío, yo sólo lo veía como un amigo y creo que a veces eso le molestaba un poco.
Me acerqué a saludarlo, intercambiamos unas pocas palabras, le pedí mi típico capuchino y me dirigí a mi mesa de siempre.
Mientras esperaba que algunos de los mozos llegara con mi capuchino, me puse a observar a la gente, que a decir verdad estaba casi desierto el lugar. Aunque eso era lo que me gustaba de el, que se podía pensar tranquila, sin nadie que interrumpa. Un buen libro, un capuchino y mis pensamientos.
La gente que allí se encontraba no era mucha, pero si interesante. Había una señora de unos 80 años, que me llamó la atención por la forma en como agarraba la taza, permanentemente la tocaba y la agarraba de distintas formas. Había algo que la inquietaba, de seguro tenía alguna preocupación, algo que la ponía nerviosa. Qué le pasaría pobre señora? Creo que nunca lo averiguaría porque en ese momento se levantó y a paso lento se dirigió hacía la puerta.
Giré la cabeza y divisé una pareja que hablaban animadamente tomados de la mano por encima de la mesa. Pero lo que me sorprendió de ellos fue la forma en que se miraban. Lo hacía como si en los ojos del otro encontraran un tesoro, con atención, ternura. Se notaba que se querían, era como si encontraran en el otro la felicidad, como si su vida dependiera de esa mirada, y lo hacían con tanto amor. Algo que nunca había experimentado en carne propia, porque sí novios hubo pero nunca las mariposas en la panza, nunca hubo amor, solo cariño. A veces pensaba que me iba a quedar sola, pero estaba convencida que había alguien para mí, sabía que existía mi media naranja. Pero tendría que buscarla? O vendría sola a mí?
Al ver a aquella pareja, ver como se miraban y mencionar el amor, me hizo acordar al chico de lo ojos verdes. Ojos verdes que eran casi iguales que a los de Charlie, pero entonces porqué los de este sujeto sí me llamaban la atención y los de Charlie no? Qué tenía él de especial? Algo oculto detrás de esos ojos seguro tendría, pero creo que nunca lo sabría. Se fue sin decir donde localizarlo.
En ese momento me trajeron el capuchino, así que comencé con la rutina. Pero esta no era una agotadora, me sentía bien haciéndola, se estaba a gusto. No sé cuanto tiempo pasó, pero cuando levanté la vista del libro el lugar se encontraba con personas distintas, cuánto tiempo había pasado? Al parecer cuando leía no era conciente del tiempo, me metía tanto en la historia que no prestaba atención a mi alrededor. Tomé un sorbo de la taza, este Charlie si que me conocía, hasta ya sabía cómo me gustaba el capuchino. Acaso soy tan predecible? Solté una risita por lo bajo, y volví a clavar la vista en el libro.
Comenzó a sonar una linda y suave melodía. Quién estaba cantando? Fuese quien fuera lo hacía de maravillas, puse mi atención en el pequeño escenario clavando mis ojos en él con un movimiento de cabello (tipo los Angeles de Charlie vieron cuando la rubia hace eso con el pelo? Bueno mas o menos asi).
Allí había un sujeto sentado en una banqueta y con una guitarra. Llevaba unos jeans azules, botas tejanas negras, una camisa azul a cuadritos y un gorro de tangero pero lo usaba de costado, le daba un aspecto bohemio. Su guitarra era preciosa, parecía nueva y brillaba. Pero cuando le puse mi 100% de atención en él, me di cuenta que me estaba mirando. Y entonces esos ojos, era él, tenía que ser él. Era el chico de los ojos verdes...

lunes, 6 de julio de 2009

Capitulo 3

Capitulo 3 - Ganas me dan..
Mery: disculpa? Un nombre? –le pregunté de lo más sorprendida.
Xxx: necesito ponerle un nombre a esa hermosa cara –me dijo sonriendo. Oh creo que con hermosa cara se refería a la mía. Si no me equivocaba este chico me estaba preguntando, de una forma poco convencional, mi nombre.
Mery: Mery –le dije sonriendo. No se la razón, pero este chico inspiraba confianza.
Xxx: pues adiós, Mery –me dijo aún sonriendo y poniéndole un acento extraño en mi nombre. Y cerró la puerta del taxi, el cual arrancó. Entonces me di cuenta que le tenía que dar la dirección de la facultad.
Esa mañana no presté atención ninguna a la clase, sólo pensaba en esos ojos verdes. Estaba segura que los había visto en otro lado, pero donde? Aún no lograba recordar. Qué tonta fui de no preguntarle su nombre, me perdí la oportunidad de conocerlo. De seguro que nunca lo volvería a ver, si Londres era una ciudad tan grande. Ni un número de teléfono ni nada, solo ganas de volver a verlo, eso me dejo. Sus ojos me inspiraban confianza, y eso al decir verdad me asustó un poco. Los últimos ojos que me inspiraron confianza se encontraban ahora en Uruguay, totalmente alejado de mí. Eran los ojos de mi ex novio el cual me lastimó mucho. Pero esta vez era distinto, con este chico sentía que lo podría confiar mi vida, todo era demasiado raro...
El resto de la semana pasó lenta y aburrida. La facultad, la biblioteca, el trabajo y mi casa, la misma agotadora rutina de todos los días. Aún esperaba el día en que esta se rompiera. Pero lo más extraño o interesante, fue que no me pude sacar esos hermosos ojos verdes de la cabeza, buscaba una y otra vez en el historial de mi memoria, pero no recordaba a nadie con esos intensos pero hermosos ojos verdes!
Gabi, una de mis amigas dentro de la facultad, cuando le conté la historia me dijo que me olvidara de el chico. Creo que ella no entendía que necesitaba saber quien era aquella persona, necesitaba volver a verlo, preguntarle su nombre, saber más de él. Pero me había dejado atada de pies y manos, no tenía como localizarlo. Sólo esperaba que el destino nos volviera a juntar..