sábado, 10 de abril de 2010

Capitulo 37

Acá estoy, sisi gente volví y traje conmigo al capitulo 37. La tan esperada boda, sé que tal vez no era lo que esperaban pero prometo darles lo que quieren más adelante. Este capitulo es largo, por tanto no se pueden quejar. La parte de los vestidos es media aburrida, pero me pareció que les gustaría saber que tenian puesto. Tambien quise poner una foto de Kellan y Jackson, pero el blog no me dejo, se las debo para otro cap.
Éste especialmente va dedicado a Trii, que mañana domingo 11 está cumpliendo 20 añitos, así que felicitaciones para ella y este cap va para ti amiga!!
Ahh y para aquellas que quieran saber, Cam sólo esta en este cap a pedido de Maqi jajaj.

Enjoy it.


Capitulo 37 – La boda.
Las damas de honor entrarían primero junto con un pequeño ramo de rosas blancas. La marcha nupcial se comenzaría a escuchar después, y en se momento entraría Gabriela junto con su padre.
La novia estaba muy ansiosa, y para que mentir, yo también lo estaba. Lejos de casarme, en el altar me esperaban dos hombres a los cuales había lastimado y no podía dejar de sentirme nerviosa por ese echo. Afortunadamente, Julieta fue capaz de ver mi nerviosismo y dijo – tranquila Agus, sabes que él te ama. Todo saldrá bien.
Quería creer que sería de ese modo, pero últimamente todo salía al revés, de modo que nunca se sabía. Suspiré hondamente y me decidí a continuar con todo este asunto. No me podía dejar ganar por los estúpidos nervios que me agobiaban.
Aún no sé de donde tomé el valor suficiente para entrar a ese lugar, pero debí hacerlo, por Gabriela y Robert y también por mí. Sería lo que Dios querría que fuera y con ese pensamiento me paré en la puerta de la iglesia detrás de Verónica.
Volví a respirar hondo, entonces las puertas se abrieron y dejaron entrever la multitud que esperaba ansiosa. Tuve que recordar cómo se caminaba cuando la hermana de mi amiga comenzó a moverse. La seguí con parsimonia sosteniendo el pequeño ramo y mirando hacia delante. El lugar estaba repleto y todo se veía en armonía. Había una alfombra roja que decoraba el pasillo por dentro caminábamos, los bancos tenían unas pequeñas flores en las puntas y la iglesia era majestuosa; contaba con piso de mármol beige, altas columnas al mejor estilo griego, las paredes estaban dibujadas con pequeños ángeles y los vitró regalaban la pasión (con eso me refiero al camino que Jesús hizo hasta la cruz). Los novios habían tenido suerte en encontrar una iglesia cristiana en un país anglicano.
Trataba simplemente de mirar hacia cualquier lado menos delante, sabía a quiénes vería si lo hacía y a pesar de que a la larga debería, me sentía en el derecho de alargar el momento. Las personas allí presentes nos miraban con atención y seguramente criticando nuestros vestidos o algo semejante. Supuse que habría gente muy importante allí por la profesión que Robert ejercía, pero no me sentía capaz de mirar a nadie.
El pasillo se me hacía interminable, quería llegar al altar lo más pronto posible pero todo indicaba que cuanto más me acercaba éste más se alejaba. Afortunadamente los metros se redujeron y a pocos pasos estaba cuando lo vi. Traía un traje negro de alta calidad que a la lejanía se notaba que era caro, debajo se dejaba entrever un chaleco gris y una corbata gris perlado de unos tonos más oscuro que el chaleco, que hacía una muy buena combinación con sus ojos.
No pude evitar sonreírme ante su atuendo, no era Jackson si no traía un chaleco. Al parecer me estaba mirando porque también me sonrió y poco pude hacer antes de sonrojarme.
Recién entonces presté atención a la gente que allí estaba. Robert se veía de lo más nervioso pero también muy enamorado. Éste traía un fraquet (ya saben, es como un traje pero con el saco más larguito) negro y se veía impecablemente bien. A su lado estaba una persona que desconocía pero supuse que sería algún amigo de la infancia, el cual también traía al igual que Jackson un traje negro pero en este caso la corbata era rosada. Y más allá se encontraba Kellan con un traje negro para variar, un chaleco negro en este caso y una corbata celeste que también combinaba con sus ojos. Al pararme en mi puesto del lado de la novia, pude ver que éste me observaba con dolor y no pude hacer más que enviarle una sonrisa cariñosa y tierna.
En ese momento la marcha nupcial comenzó a invadir el lugar y todos los presentes se pusieron de pie. Gabriela venía del brazo de su padre, se la veía radiante y rebosante de alegría. Me alegraba de sobremanera poder ver que encontraba al amor de su vida y sería feliz junto a él, ella se lo merecía tanto como él. Eran una excelente pareja, se complementaban cuan Jasper y Alice y era lo que me gustaba de ellos.
Cuando llegaron al altar después de ese tortuoso pasillo, el padre entregó a su hija al novio con unas palabras muy emotivas que hicieron que su pequeña niña soltase unas cuantas lágrimas.
La ceremonia fue perfecta, se podía palpar el amor y la familiaridad en el ambiente de modo que fue muy emotiva para todos los allí presentes. Además los votos matrimoniales fueron los más bonitos que he escuchado, en ellos se demostraban la absoluta admiración que tenían el uno por el otro, el compañerismo y el respeto que se tenían pero por sobre todo el amor que se profesaban. En aquel momento no pude evitar que una lágrima saliese por la comisura de mis ojos y terminara con en mis labios, pero a través de ellos esbocé una tímida sonrisa que no iba más que dirigida a Jackson, qué desde el otro lado me sonreía con la misma ternura que yo lo hacía. Los novios se pusieron las alianzas entre llantos al saber que se estaban entregando a una persona a la cual amaban por el resto de sus vidas, y culminaron la ceremonia con un tierno y apasionado beso.
Los allí presentes estallamos en aplausos y mi caso, otras cuantas lágrimas más, afortunadamente mi maquillaje era a prueba de agua. Siempre había sido muy llorona con las bodas, y si a eso se le agregaba que la novia era mi amiga y el estado amoroso en el cual me encontraba, era una combinación letal.
Los novios desfilaron nuevamente por el pasillos y ahora era el turno de las damas de honor y los padrinos. Entonces comprendí que tendría que ir del brazo de Jackson, esto era complot. Verónica y el amigo de Robert se acercaron para caminar por la alfombra, y ahora era nuestro turno. Nos tomamos unos segundos para mirarnos profundamente a los ojos como solíamos hacerlo tiempo atrás, en ellos podía ver amor lo veía de tal forma que casi podía tocarlo pero detrás de eso, también se podía ver el dolor que le había causado. Me reprimí mentalmente por haber sido tan orgullosa. Le sonreí cortes y cariñosamente mientras nos acercábamos, cuando estuvimos a apenas centímetros él me cogió el brazo y comenzamos a seguir a los novios.
- te ves hermosa – dijo mirándome a los ojos mientras caminábamos. Había olvidado los efectos que su voz tenía en mi atolondrado cerebro. Era totalmente varonil pero no por eso dejaba de ser dulce y suave.
- gracias. Tú también estas muy elegante – dije apenas susurrando atreviéndome a devolver el cumplido.
Podía sentir los pasos de Kellan y Julieta detrás de nosotros, y lejos de estar feliz por ello me recordó el daño que le había echo a ese hombre, y tal fue la culpa que en ese momento me inundó que no pude emitir palabra alguna.
Al salir de la iglesia, Julieta, Verónica y yo nos abalanzamos sobre Gabriela quien lloraba a mares de la emoción, por otro lado los hombres se abalanzaron como fieras sobre Robert y todos sonreían extasiados por ver a su amigo feliz. Poco a poco se llenó de gente la entrada, unos conversando de la ceremonia y lo bonita que había sido, otros hablando del vestido de la novia, otros se limitaba a estar allí parados y había otros cuantos que felicitaban a los novios.
Por mi parte me limité a conversar con mis amigas y la hermana de una de ellas, mientras esperábamos para ir al hotel. Gabriela había elegido seguir el tradicionalismo de Argentina, es decir ir a la fiesta, bailar el vals al comienzo, ser los últimos en irse para luego partir a la luna de miel, no como se acostumbra por estas latitudes. Por eso mismo los invitados se encontraban desconcertados y no sabían que era lo que vendría a continuación, de modo que los que sabíamos lo que ocurriría teníamos que dirigirlos hacia el hotel.
Fue entonces cuando me vi en una disyuntiva, había venido en el remise pero claramente el mismo no estaba allí para llevarnos de vuelta al hotel, entonces entendí que cada dama de honor ya tenía un acompañante para que la llevara. Verónica se iba muy cómodamente con el amigo de Robert al cual no le conocía aún el nombre, Julieta se iba con Cam y a mi me tocaba elegir entre Jackson y Kellan. ¿Es que a mí siempre me tocaba lo difícil?
Los novios ya se habían ido y la entrada de la iglesia se comenzaba a vaciar, suspiré hondo repasando sus posibilidades y justo cuando estaba decidida a tomarme un taxi se me acercó Kellan.
- te llevó? – preguntó con cortesía mientras sonreía tiernamente. Quién se podía negar a esos ojos?
- por favor – sonreí aceptando. Pude ver como Jackson me veía extrañado por mi repentina amistad con su amigo pero cuando le regalé una sonrisa tranquilizadora pareció relajarse.
Apenas caminamos unos cuantos metros hasta la enorme camioneta negra de Kellan, éste me abrió la puerta con caballerosidad invitándome a subir, pero entonces un impulso repentino de abrazarlo me vino de modo que me tiré a sus brazos y lo abracé por el cuello mientras él sostenía con fuerza pero delicadeza mi cintura.
- de verdad lo siento – susurré en su oído, necesitaba que él supiera que no lo hacía de mala persona sino que mis sentimientos hacia Jackson eran anterior y que lo amaba con profundidad – me perdonas? – pregunté con miedo en la voz a la vez que me separaba para esperar su respuesta mirándolo a los ojos.
- no hay nada que perdonar – dijo sonriendo pero claramente esa alegría no llegó a sus ojos – todo está claro Mey, tu amas a Jackson eso lo entiendo. El que sobra aquí soy yo – dijo con pena mientras me hacía una venia para que subiese de una vez a la camioneta.
Una vez ambos dentro y con el auto en marcha, volví a retomar el tema, no dejaría que me dejara con la palabra en la boca.
- de verdad no quiero que sufras, lo siento si te hice parecer que había interés de mi parte – dije con pena mientras jugaba con mis dedos – no he tenido culpa de todo eso y lo sabes.
- por supuesto que es tu culpa – soltó de repente cuando habíamos frenado en un semáforo.
- mi culpa? – pregunté extrañada por su actitud, él nunca me había levantado la voz.
- si tu culpa por ser extremadamente dulce. Por ser absolutamente cariñosa, por ser endemoniadamente simple y bella. Por ser tan tu – dijo totalmente sacado de sí mientras apretaba el volante de tal forma que sus nudillos ya estaba blancos. Con esa confesión y el dolor que sabía que le causaba mi negación no pude más que ponerme a llorar de forma silenciosa, lo había enredado todo y me dolía hacerle daño a la persona que menos se lo merecía.
- lo siento – gazné entre sollozos. Al parecer en ese momento él se dio cuenta de mi estado por que aparcó el auto en un lado de la calle, me cogió el rostro entre sus enorme manos y con extrema suavidad limpió mis lágrimas.
- yo lo siento Mey, tu no tienes la culpa de nada – se lo notaba arrepentido – siento haberte tratado de ese modo, no te lo merecías.
- es que tienes razón Kell, sufres por mi culpa. Tal vez me comporté de forma que no debía y te di a entender cosas distintas. De veras que lo siento – volví a repetir.
- oye pequeña, tu no tienes ninguna culpa. Sólo te comportabas normalmente y eso fue lo que me gustó de ti eras tu misma conmigo o con cualquier persona, no fingías. Fui yo el demente que se enamoró de la novia del amigo – dijo tratando de contenerme pero lejos de hacerlo se le escapó tremenda confesión, no pude hacer más que llevarme las manos a la boca de la impresión. Él me miró con angustia, pero entonces dije – será mejor que me vaya en taxi.
- por supuesto que no, me comprometí a llevarte y lo haré – dijo sonriendo, y al parecer parecía bastante feliz de haber soltado tal peso – pero antes deberás retocarte el maquillaje, no queremos que nadie sepa de este pequeño encuentro.
Tardé apenas unos tres minutos en volver a ser una persona normal y volvimos al ruedo. Al llegar al hotel y antes de bajar del auto, volví a hablar – podremos ser amigos? – pregunté insegura de su respuesta.
- no lo sé Mey, dame tiempo. No es fácil para mí ser amiga de la chica que me gusta – dijo apenado por hacerme daño a mí.
- entiendo – dije sonriendo con ternura.
Me abrió la puerta de la camioneta y me tendió la mano para poder bajar, entonces él volvió a emitir sonido – por cierto – dijo mientras cerraba la puerta – te ves hermosa – no hice más que sonrojarme.
Al entrar al salón del hotel me maravillé al igual que Kellan. El piso relucía debajo de nosotros con un hermoso mármol blanco y rosa, las mesas eran redondas y estaban cubiertas de un enorme mantel blanco junto con otro arriba rosa, sobre estos había abundante cantidad de velas que lejos de iluminar servían de decoración. El salón estaba repleto de gente y para mi sorpresa había varios famosos allí aparte del elenco de Twilight, que supuse habrían trabajado con Robert. Desde Pierce Bosnan hasta Daniel Radcliff, al parecer toda la farándula estaba allí para presenciar el casamiento de uno de los actores jóvenes más sexys y talentosos.
Fue en ese momento que el elenco de Twilight se me abalanzó para saludarme, pero a pesar de que los quería a todos estaba un poco resentida en cuanto a que no había sabido nada de ellos en estos días.
- oh ahora si quieren saludar y hablarme? – pregunté cruzándome de brazos y tapándome con el chal.
- lo siento Mey – hablo Ahsley apenada – sé que estás enojada con nosotros pero Jackson nos hizo prometer que no intervendríamos más en tu vida.
- Jackson y sus estúpidas promesas – dije exacerbada a lo que todos rieron con ganas.
Recién entonces pude prestarles verdadera atención. Se notaba a la legua que Ashely sabía de moda, traía un vestido violeta con un escote corazón fruncido, debajo del busto traía una faja y luego caía en extraños volados. El color iba perfecto con su piel, y el corte con su figura. Traía el pelo semi recogido con una extraña hebilla en él. Se veía hermosa. ( http://www.vestidosde.info/wp-content/uploads/2010/02/vestidos-de-fiesta-pronovias-2009-modelo-abanico.jpg ) (imaginen que el vestido es mas corto).
La próxima en venir a saludar fue Reachell, la cual me estrechó en un cálido abrazo. En este caso tenía un vestido negro strapless con un leve fruncimiento en el escote para luego caer con simpleza. El color le daba un contraste increíble a su piel pálida y a su cabello en llamas. Estaba hermosa, pero se parecía a la mala de la película. ( http://imagenes.solostocks.com/z1_3820681/vestidos-de-fiesta-senora-varios-modelos.jpg ).
Kristen apenas me dio una sonrisa desde la lejanía, aún no sabía porqué tanta distancia de mi persona, de todas formas la saludé cordialmente y le elogié el vestido, qué a decir verdad era precioso. Era strapless con un hermoso encaje plateado, luego tenía una especie de faja que terminaba en una enorme moña y caía con irregularidad. El color plateado iba perfecto con sus ojos y se la veía radiante, pero siempre manteniendo ese aspecto rebelde y juvenil. ( http://www.nainovias.com/images/articulos/vestido_fiesta_lasposa1208.jpg ).
Elizabeth se acercó y me estrechó entre sus brazos con paciencia, me recordó a Esme en ese momento. Dijo extrañarme y sentir todo lo que había sucedido. Parecía una especie de Barbie castaña, el vestido que tenía también era escote corazón sin embargo en este caso tenía un fruncido en medio para luego caer con simpleza pero elegancia. Estaba preciosa y le daba un aspecto de lo más angelical y inocente. ( http://img.webdelanovia.com/wp-content/uploads/2008/03/Vestido%20de%20Fiesta%20Alvina%20Valenta%202008%207.jpg ).
Nikki nunca dejaba de impactarme, me dijo que había echo bien en haber reaccionado de ese modo y que me felicitaba por mi vestido, a lo que yo halagué el de ella. Era de un tono rojo pasión con un apretado corsé que partía desde abajo del busto para terminar cerca de la cadera, en los extremos éste contaba con una especie de preciosos bordados. Pero a la vez del corsé salía una tela que iba hasta el cuello tapándole el busto, y terminaba en capas. Verdaderamente parecía una modelo. Contrastaba enormemente con su piel morena y su cabello castaño. (
http://img.webdelanovia.com/wp-content/uploads/2009/02/vestido_de_fiesta_2009_2.jpg ).
En ese momento se acercó Taylor, quién me dio un enorme abrazo y me estrujó entre sus brazos, dijo haber extrañado mi voz y me dio un beso en la mejilla. Además estaba segura que en unos años las chicas se pelearían por este pequeño hombre, traía un traje gris oscuro satinado, junto con una camisa negra desabrochada los primeros botones que dejaba ver su morocho pecho. Muy rebelde, aunque después de todo el chico sólo tiene 17 años. (
http://cdn.buzznet.com/media/jjr/headlines/2009/09/taylor-lautner-mtv-vmas.jpg ).
Luego se me acercó Dakota, ciertamente a ella no la conocía pero la reconocía de la película “La guerra de los mundos” (por Dios la flaca grita mucho en esa peliculaaaa), de modo que se presentó y me dio buena impresión, es decir parecía una buena persona. Pero su vestido era tema aparte, también usaba un escote corazón que al parecer estaba muy de moda, y luego la tela tenía un efecto globo; todo en un color rosa chillón. A decir verdad no me gustaba para nada, pero gustos son gustos solía decir mi padre. (http://1.bp.blogspot.com/_hS_LBSqiI4k/SfSZoh-wuzI/AAAAAAAAAOE/2qYjdraL7t0/s400/dakota-vestino-promo-coraline-1%5B1%5D.jpg ).
Luego se acercó otra muchacha a la que yo desconocía por completo, al presentarse me di cuenta de que se trataba de Jessica Stanley, o mejor dicho de Anna Kendrik como realmente era su nombre. Parecía ser simpática además de tener una bonita sonrisa, también traía un escote corazón pero en este caso se cruzaba con un fruncido y caía elegantemente. El color violeta iba a juego con su pelo y le quedaba extraordinario. (http://www.hispabodas.com/img/fotos/t3/364-vestidos-de-fiesta-color-lila_t3.jpg ).
A continuación se acercó el buen mozo de Peter, quién me dio un tierno beso en la mejilla, me presentó a su rubia esposa y ambos me sonriendo con ternura de tal modo que me sentí frente a mis padres. Su esposa traía un vestido negro muy sobrio atado al cuello y por los tobillos. Él traía un traje negro junto con un chaleco negro pero en este caso la camisa era violeta con rayas verticales blancas. Ambos se veían estupendos. ( http://lh6.ggpht.com/_yxulBLr5MaQ/SwITiwsc3uI/AAAAAAAAI5c/JziY7P0i2Iw/s800/peter%20facinelli.jpg ).
Cam se acercó con una sonrisa triunfadora y me dio un beso en la mejilla, era extraño el aspecto rudo que tenía y la forma en la cual hablaba Julieta de él. Había algo que no me cerraba de este chico. Pero a pesar de eso estaba muy lindo. Traía un traje pero en vez de saco era una ruda campera de cuero. Sigo sin que me cierre este muchacho, no me gustaba para Julieta pero si ella era feliz y él no la lastimase. (http://img.mensencia.com/2009/12/cam-gigandet-8.jpg ).
Por último se acercó otra muchacha que no conocía pero pude reconocer como Angela de la película pero Christian Serratos era su verdadero nombre, se presentó con cortesía y amabilidad. Su vestido afortunadamente no era escote corazón, sino que iba a los hombres y tenía escote redondo, pero sí tenía una faja que al igual que el vestido de Kristen terminaba en una elegante moña y luego caía con plisados de tull. Parecía muy de pasarela más que de fiesta, de todos modos se veía bonita. (
http://www.vestidodefiesta.net/wp-content/uploads/2008/12/514957001324325i3.jpg ).
Todos se disculparon por que Michael Welch no había podido venir, al parecer era el muchacho que interpretaba al Mike y había tenido un improvisto familiar.
Afortunadamente la cantidad industrial de saludos cesó cuando se anunció la llegada de los novios. Todos nos reunimos en torno a la pista para esperarlos mientras hablábamos y bebíamos champagne. La música tranquilizadora que veníamos escuchando cesó para darle paso a una mucho más agitada y en ese momento se abrieron las puertas del salón para dejarnos entrever a la pareja agasajada, quienes entraban saltando y se los veía muy alegres. Fue entonces cuando recordé mi antigua comparación, eran muy similares a Jasper y Alice y reí.
- de qué ríes? – me preguntó una voz que bien yo conocía. Era Jackson. Pero opté para seguir una conversación civilizada.
- de lo mucho que se parecen a Jasper y Alice – dije sonriendo mientras posaba mi vista en sus enormes ojos verdes. Inmediatamente comenzó a carcajearse, y no hubo nada mejor en esta noche que el sonido de su risa, de esa risa que me llenaba y me hacía sentir completa nuevamente.
- tienes razón – coincidió mientras secaba sus lágrimas, producto de la risa – aunque a mi entender Jasper es mucho más apuesto – dijo refiriéndose en verdad a él mismo obviamente.
- no sabría decirte – hice un pausa en donde él me miró extrañado – hace mucho que no lo veo – realmente no quise hacerlo mas no pude evitarlo, las palabras salieron atropelladas de mi boca. Jackson parecía dolido por mi comentario pero como caballero que no era, no me reprochó nada en absoluto.
- lo siento – dije verdaderamente arrepentida. Lo peor era que sentía que últimamente vivía pidiendo disculpas, a Kellan, a Jackson y a mí misma por mis idioteces.
- no debes – dijo sobrio pero podía leer entre líneas que estaba dolido.
En el momento que iba a contestar el vals empezó a sonar, dando paso al típico baile novio y novia. Ambos se pararon en medio de la pista, Rob le cogió la cintura con delicadeza y Gabi tomó la mano que éste le ofrecía. Parecía que habían practicado antes porque se deslizaban con una elegancia y gracilidad típica de los bailarines profesionales. Pero a pesar de la exquisitez del baile, se podía notar que era muy íntimo y cariñoso, que lo único que los rodeaba era el amor. Tal fue la sensibilidad del acto que varias lágrimas se escaparon nuevamente de mis ojos, pero para ese entonces tenía un suave pañuelo blanco frente a mis ojos, y las inconfundibles manos de Jackson ofreciéndomelo.
- aquí tienes – dijo sonriéndome con ternura. Y aquello no hizo más que dejar evacuar más agua salada por mis ojos, a pesar de mi estupidez y de mi altanero orgullo aún así, él estaba acá para mí ofreciéndome su pañuelo. Eso fue suficientes para que dejara mi orgullo de lado por unos segundos y me tirara a sus brazos, él con delicadeza me envolvió y me daba tiernos besos en la cabeza, por mi parte no dejaba de repetir que lo sentía una y otra vez contra su pecho.
Al separarnos ambos nos reímos por la situación, con delicadeza él me limpió las lágrimas que escurrían por mi mejilla, me dio un beso por los mojados caminos y dijo mientras me ofrecía una mano –me permite esta pieza señorita?
- sería un placer – dije sonriendo, podía sentir como mis ojos brillaban de amor. Y por
más que me molestara, sabía que todos nuestro grupo estaba pendiente de nuestro reencuentro.

Mentiría si dijera que nuestro baile fue tan grácil como el de los novios, de echo nos limitamos a balancearnos al compás de la música mientras él tarareaba el ritmo en mi oído. Afortunadamente la canción cesó, de modo que dejamos de hacer el ridículo. Todos los invitados fuimos a felicitar nuevamente a los novios como se estilaba a hacer en este momento. Luego nos fuimos a sentar en una mesa, qué era tan grande como para albergar a todo el elenco y tan poco suerte tengo que me sentaron entre Kellan y Jackson.
Sinceramente traté de no dirigirme en especial a ninguno de los dos, no quería lastimarlos. Me sentía entre la espada y la pared, tratando de elegir entre blanco y negro sin saber qué color me favorecía más. La cena pasó entre conversaciones divertidas y en varias ocasiones pasada de tono, al parecer el champagne tenía efectos secundarios.
Para cuando la música empezó a sonar fuerte y divertida, salimos todos a bailar al ritmo de música latina, que obviamente Gabriela había elegido por ser su preferida. Bailábamos todos en grupos, de echo parecíamos viejos bailando de ese modo pero definitivamente todo se descontroló cuando comenzó a sonar Daddy Yankee. Al ser la música tan pegadiza, bailable y sexie todos se movían al compás de la música, y a pesar de que no la conocían muchos se movían como verdaderos latinos. Para ese entonces Gabriela había venido exclusivamente para bailar junto a mí esta canción, ya que Julieta no era muy aficionada al baile. Tal cual habíamos echo aquella vez en la discoteca, comenzamos a mover nuestros cuerpos al ritmo frenético del reggaeton, bajando y subiendo nuestras caderas con sensualidad y en algunas ocasiones tocando nuestros cuerpos con adoración. En cierto momento Robert la avanzó y ambos se pusieron a bailar muy pegados esta música, a decir verdad era raro ver al novio en esa situación. La cosa se complicó cuando a la vez, Kellan y Jackson intentaron avanzarme para bailar conmigo; Jackson miró a su amigo sin entender sus intenciones, afortunadamente Kellan se fue rápidamente sin dejar lugar a peleas, pero el momento fue de lo más incómodo.

Sentía una necesidad imperiosa de ir al baño, al parecer mucho líquido a en mi organismo había llevado a mi vejiga al límite, de modo que con suavidad me encaminé hacia el baño en donde me encontré con Kellan, el cual parecía muy disgustado. Así que me acerqué para saber si se encontraba bien, traía la camisa por fuera del pantalón y la corbata aflojada, se veía sexy.
- oye Kell, estas bien? – pregunté preocupada mientras le tocaba el brazo para llamar su atención.
- no Mey, no lo estoy – dijo angustiado y cuando elevó su mirada y la clavó en la mía, pude ver su sufrimiento a pleno. Traté de acercarme más para poder hablar con él, sin duda eso fue un error. Ágil como sólo él lo era, logró tomarme de las muñecas y acorralarme entre la pared y su enorme cuerpo. Requería toda mi concentración mirarlo a los ojos sin querer devorarme sus labios, pero entonces quise que esos ojos celestes fuesen verdes y todo volvió a la normalidad – no estoy bien Mey – volvió a repetir – no puedo estar bien si bailas de esa forma tan sexy mujer. ¿Acaso me quieres enloquecer? – su mirada era la más intensa que había visto, y realmente trataba de que no me afectara la posición en la que estábamos. Además estaba el tema de la culpa que me generaba tener a un hombre en estas condiciones, es que yo no había echo nada para darle a entender que a mí también le gustaba. Pero todo se fue al carajo cuando Kellan torció su cara y comenzó a darme besos en el cuello – ¿cómo voy a estar bien si quiero verte bailar así, pero sólo para mí? ¿cómo puedo estar bien sabiendo que tú lejos de que quieras que sea yo, deseas que sea mi mejor amigo? Me estas matando Mery!!
- Kellan Lutz suéltame ahora mismo – exclamé con toda la ímpetu con la que me fue posible. Al parecer mi voz tuvo un gran tono de autoridad, ya que mi amigo se separó. Me miró con culpa y se alejó sin decir palabra. Aproveché ese momento para poder ir al baño, me mojé la nuca con agua helada y miré mi reflejo. Me veía tan bien como lo había echo hoy en mi casa, pero claramente estaba mas confundida. Sabía que la cosa con Kellan no iría más allá, porque yo no lo dejaría, no le permitiría que se siga lastimando, no lo merecía. Además era muy conciente que a pesar de que era muy lindo y me caía muy bien, amaba con todo mi corazón a Jackson y que a pesar de todos los errores que ambos cometimos, todo saldría bien. Pero lo que más me molestaba y de echo me sentía bastante mal por eso, era lastimar al bueno de Kellan. A veces pensaba que era una mala persona por “jugar” con dos hombres, de echo yo no hacía eso, sólo quería jugar con Jackson; era Kellan el que jugaba conmigo acorralándome en sitios oscuros para besarme el cuello.
Una vez de nuevo en la mesa, me dediqué a tomar algo de refresco para purificar mi atolondrado cerebro. Fue entonces cuando Jackson se acercó a mí y se sentó a mí lado.
- tienes algo que hacer el jueves que viene? – preguntó de repente.
- no, que yo sepa – declaré confundida por se pregunta.
- ahora lo tienes – dijo sonriendo, tan típico de Jackson hacer planes por mí – 100 monkeys dará un pequeño concierto en un pub, me gustaría que fueras.
- allí estaré – dije sonriendo tímidamente. Sabía que a pesar de volver a hablar, las verdaderas charlas se darían luego de ese concierto.
La fiesta terminó siendo un éxito, todos bailaban divertidos incluso los actores más respetados de Hollywood lo hacían, bebían como locos y decían un par de incoherencias. La parte de la torta fue muy divertida, sobretodo porque luego de que los novios se diesen de comer torta uno a otro, kellan fue capaz de arrojar un pedazo de torta a la cara de Robert, que Gabi muy dispuesta lo limpió con la lengua. Fue extremadamente gracioso, pero no por eso menos emotivo, se notaba a la legua que se querían y eso me emocionaba mucho, de modo que terminé soltando unas cuantas lágrimas.
A la hora de volver a mi casa, cerca ya de las siete de la mañana, volvió a aparecer la incomodidad. Luego de despedirme de los novios, deseándoles una bonita luna de miel, Jackson y Kellan discutían acerca de quién debía llevarme a casa.
- es que a ti no te queda de paso hombre! – decía exasperado Jackson mientras agitaba las manos con locura.
- ya, pero mi auto es más cómodo y ella se merece lo mejor – dijo Kellan sonriéndome y dejando entrever sus sentimientos. Afortunadamente ambos estaban lo suficientemente tomados como para darse cuenta de lo absurda que era su discusión. Además también se podría agregar que el alcohol en sangre tendía a poner violentas a la personas, de modo que me pareció más preciso intervenir en la situación.
- okei chicos, ya fue suficiente – dije poniéndome entre medio. Ambos me miraban sorprendidos por mi interrupción – no me llevarás ni tú y tampoco tú – dije señalándolos a medida que los nombraba - Agustina se va a ir en un taxi, y si de verdad aprecian sus vidas deberían hacer lo mismo, no manejen si han tomado.
- está bien Mey, lo que tu digas – dijo Jackson – pero déjame ofrecerte mi saco para que no tengas frío, te congelarás con tan poca ropa en la mañana de Londres.
Acepté su saco sonriendo, me despedí de ambos con un beso en la mejilla y los dejé allí parados mientras me alejaba con el taxi. Definitivamente había sido una noche emotiva, divertida pero larga, muy larga.

6 comentarios:

  1. Aguss!! Sorry por no pasar antes pero en el colegiome tienen loca,, mis profesores se piensan que uno no tiene vida despues de la escuela ¬¬
    En finn,, boluda ame el capp,, Kellan deprimido es lo mas tierno que hay,, Y Jack tambien (: Me mato que se pelearan para ver quien llevaba a Mery y ella los dejo a los dos re mal ddx ahaha
    Y buee,, vos a mi casame con Rob en la esquina de mi casa y soy feliz igual,, pero quien no eh? Ahora me quede con ganas de comer torta,, y mas de su cara ahahah
    Avisame cuando subas el prox cap,, Besos

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  2. arriba el animo q sabes q hay muchas lectoras fantasmas que les da flojera escribir..
    saludos agus! gracias x el dedicado :)

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  3. por favor..sigo esperando que escribas quiero saber que pasa...dejaste todo asi...quiero leer.jajaj beso y cuidate..noelia

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  4. AGUS apenas vi esta foto pense.. "la habra visto agus?" mejor te dejo el link.. xD apuesto q t gustara :D
    http://www.fotolog.com/jacksonrathbone/42349921

    saludos!

    triii

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  5. genial el cap.... siento haberme dado cuenta tanto tiempo despues de que lo hayas subido... me encanto... la boda es hermosa...
    :)

    bueno... me encantaria saber que pasara en el concierto... espero que puedas subir otro cap
    cuidate mucho

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  6. que pasó???/ porque ya no escribes??? necesito saber que pasó con Mery.....me encanta tu novela...porfa....sube otro capitulo....estoy loca x leerlo.....porfffisss.....
    aunque sea puedes decirnos que pasó contigo??

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REACCIONES A MI LOCA IMAGINACION..