sábado, 5 de septiembre de 2009

Capitulo 27

Agradezco a las 5 comentarios del capitulo anterior, a las 8 seguidoras, y a las 4036 personas que han entrado al blog a lo largo de este tiempo. De verdad muchas pero muchas gracias.
Sin mucho más para decir, les dejo el capitulo de hoy. Espero qe les guste! Besoos.


Capitulo 27 – Interrogatorio
Me desperté en la mañana cuando el sol daba de lleno en mi cara, comencé a abrir los ojos con pesadez. Pero el simple echo de saber que hoy volvería a ver a Jackson hizo que me despertara en apenas instantes. Me quedé un rato en la cama, pensando en la maravillosa noche que pasamos juntos. Aún no podía creer que mi amor era correspondido, es decir él me quería tanto como para haberme besado; y conociéndolo eso ya era mucho.
Podía sentir como las mariposas revoloteaban en mi estómago, indicando en todos los idiomas posibles que estaba enamorada. Podía oler la primavera a pesar de estar en pleno invierno, sentía que el amor se respiraba en el aire. Cada vez que pensaba en él, sonreía cuan niña tonta. Era el hombre que me robaba los suspiros, lo amaba.
Podía recordar cada fragmento verde de sus ojos, sus negras y largas pestañas, su sonrisa radiante, su colonia importada, todo lo podía ver y oler como si lo tuviese enfrente, cuan fotografía.
Pero entonces sonó el teléfono, poco más que me tiré de la cama para recogerlo con la única esperanza de escuchar su voz. Pero cuando atendí me llevé una sorpresa..
Conver. Telefónica
Mery: hola.
Gabi: hola necesito hablar seriamente contigo –me dijo, diría que por su tono de voz parecía muy enojada. Se venía el interrogatorio, lo veía venir.
Mery: estoy en mi casa, quieres venir? –pregunté dudosa. La verdad no estaba dispuesta a perder a una amiga por semejante tontería, tan enojada estaría?
Gabi: ok, en veinte minutos estoy allí – avisó y me colgó.
Fin de conver. Telefónica.
Comencé a ponerme nerviosa, tan grave sería la situación para que Gabriela usara ese tono de voz tan serio y frío. No quería perderla, era un excelente amiga, de echo de las pocas que tenía aquí. Además no podíamos romper nuestra amistad por cosa semejante a esta.
Todo era demasiado entreverado, muy entreverado diría yo. Así que para poder despejar mis pensamientos, cogí mi ropa interior y fui a tomar un baño caliente, a ver sí de esa forma podía aclarar un poco mis ideas.
Me relajé por completo mientras el agua caliente descendía por mi espalda, sentía que mi cuerpo absorbía ese calor, y lo empaquetaba en energía nueva para usarla luego.
Y en todo momento esos ojos venían a mi mente como rayos centellantes para encandilarme. No podía parar de pensar en Jackson, necesitaba tenerlo conmigo para tener un abrazo suyo. Lo necesitaba como el aire que respiro, ansiaba que pasaran las horas sólo para tenerlo cerca. Pero ya se estaba haciendo hora de que saliera de la ducha, así que cerré el grifo, me envolví en una toalla, me puse la ropa interior y fui hasta el armario. Me puse unos jeans negros, una remera blanca, un buzo finito verde en escote V y las converse verdes.
Cuando me estaba peinando, sonó el timbre, me puse nerviosa al instante. Por un momento me había olvidado que Gabi vendría para aquí. Estaría muy enojada? Sólo esperaba que no, no quería perderla. Así que cogí valor, respiré el aire puro y me encamine indecisa hacía la puerta. Posé mi mano en el picaporte y con cuidado lo giré, abriendo de esa forma la blanca puerta de madera. Allí estaba Gabi, la cual estaba seria, y quizás un poco enojada pero se la veía radiante. Llevaba puesto una pollera roja, converse rojas y un musculosa blanca. Yo estaba loca, o ella llevaba una pollera? Volví a mirarla, y efectivamente llevaba una. Que raro.
Le hice un gesto para que pasara, cerré la puerta y cuando me volteé ya estaba sentada en el sillón, así que la seguí expectante. Nos quedamos unos minutos en silencio, pero como era costumbre ella rompió el silencio.
Gabi: por qué no me contaste? –preguntó con voz monocorde. Iba a contestar pero como solía hacer no me dejó – conoces a Robert Pattinson y no me contaste!! –exclamó. Pero no se la veía afligida, sino feliz, y muy risueña.
Mery: lo siento Gabi, yo –me corté al no saber que decirle. Pero ella se levantó y me tomó de la mano, comenzando así a dar saltitos como loca. Qué parte me había perdido? Ella no tendría que estar enojada conmigo por no haberle contado lo de Robert? No entendía absolutamente nada.
Gabi: tienes que contarme todo –exclamó emocionada cuando ya nos habíamos sentado nuevamente.
Mery: bueno ya sabes como lo conocí, “el chico de los ojos verdes” –le dije entrecomillando la última frase.
Gabi: pero no sabías que era él? –preguntó intrigada.
Mery: sabes que no, no soy de prestar demasiada atención a los actores. A diferencia de otras –recalqué mientras sonreía.
Gabi: cuando fuimos a ver Twilight!! – dijo emocionada, como si acabara de descubrir algo realmente importante. Parecía un niña pequeña.
Mery: exacto, cuando lo vi me sorprendí muchísimo! Recuerdas que hasta tuve que salir de la sala?
Gabi: si perfectamente. Me imagino que cuando le dijiste se pelearon – conjeturó ya un poco más seria.
Mery: si imaginas bien, lo que paso es que luego de llegar del cine lo googlé, y bueno encontré cosas que no concordaban con lo que me había dicho. Me enfurecí, me había mentido – hice una pausa tratando de recordarlo todo – él me gritó que no entendía absolutamente nada, así que tomé mis cosas y me fui del restaurante en donde estábamos.
Gabi me escuchaba atenta, expectante y totalmente curiosa. Siempre había sido tan chusma, pero me alegraba que las cosas entre ella y yo estuvieran como siempre. No estaba segura de que pudiera soportar una pelea con ella.
Mery: lo demás ya lo sabes, bueno estaba deprimida y eso, no paraba de pensar en él. Recuerdas que yo me sentía mal? –ella asintió – pues eran dolores de ovario. Sí lo se, patético. Pero resulta que el jueves me levanté con esos dolores muy fuertes que yo tengo, estaba que no me podía mover. Sonó el celular y era él, notó en mi voz que algo pasaba y vino hacía aquí. Fue hasta la farmacia a comprarme las pastillas..
Gabi: ay me muero que tierno –me interrumpió, pero viendo mi cara agregó – que vergüenza!
Mery: exacto, así que después de tomar la pastilla lo invité a cenar. Y me contó su historia – hice una pausa para recuperar el aliento, mientras que mi interlocutora esperaba con intriga a que yo continuara mi historia – la cosa es que en el pasado una mujer lo engañó para acercarse a Robert.
Gabi: que perra, como le pudo haber echo eso.
Mery: eso mismo pensé yo cuando me lo contó.
Gabi: aunque me imagino que Robert le dijo que no a esa estúpida no? –suspiró al nombrarlo.
Mery: por supuesto, pero a partir de ahí no confía más en las mujeres. Pero dice que al llegar yo le descolocó todo –sonreí feliz al comprender cuál era su significado y lo bien que sonaba.
Gabi: me muero de la ternura, pero yo quiero saber lo otro – me dijo sonriendo, estaba segura de lo que me diría – quiero saber como conociste a Robert.
Mery: lo conocí un día que estábamos tomando un café con Jackson él apareció, me cayó bien. No sé que decirte –dijo bajando los hombros.
Gabi: TODO –gritó feliz.
Mery: ah fui a su casa..
Gabi: cómo que fuiste a su casa? –preguntó con los ojos como platos.
Mery: si, Jackson me invitó a cenar y fuimos. Su casa es muy bonita, pero no me sorprendería que ya la conocieras –le dije jugueteando mientras le guiñaba un ojo. Se puso roja al instante y yo estallé en risas – ahora cuéntame que te pasó a ti.
Gabi: estaba bailando anoche re feliz, y de pronto alguien puso una mano en mi hombro. Me volteé para putearlo pensando que era un hombre baboso, pero no era él y estaba ahí tan lindo mirándome. Así que salté sobre él y lo besé –dijo mientras enrojecía más – nos presentamos y bueno no se fue todo muy raro.
Mery: claro, pero yo quiero saber que pasó después que nos fuimos – dije sonriéndole picaronamente.
Gabi: no pasó nada de lo que tu piensas – aclaró totalmente enrojecida. Estaba disfrutando todo esto.
Mery: vamos cuéntame – le pedí, y ahora era yo la que tenía la curiosidad.
Gabi: pues, nada del otro mundo. Me acompañó hasta mi casa, es muy caballero –agregó mordiéndose el labio inferior – nos besamos de nuevo y quedamos en encontrarnos para desayunar – concluyó por fin y se la notaba muy feliz.
Mery: ay de verdad estoy muy feliz por ti amiga. Te lo mereces – dije mientras me paraba para abrazarla – vas a salir con Robert Pattinson – comenzamos a saltar cuan dos quinceañeras enamoradas.
Gabi: si y estoy llegando tarde a decir verdad –dijo mientras miraba el reloj que reposaba en su muñeca.
Mery: anda ve a conquistarlo – abrí la puerta pero antes de que ella atravesase la misma le dije – me alegra de que no estés enojada conmigo.
Gabi: como lo podría estar, si eres mi amiga – me dio un beso en la mejilla, un fuerte abrazo y se fue.
Cerré la puerta y fui hacía la cocina a por un vaso de agua, pero al mirar el reloj me di cuenta que también llegaba tarde a mi desayuno con Jackson. No tenía cura, es que siempre sería tan despistada?

martes, 1 de septiembre de 2009

Capitulo 26


Chicas!! Volvi!! Perdon por haber demorado tanto, pero lo necesitaba. El capitulo de hoy va dedicado a todas aqellas qe a lo largo de estos dias preguntaron si faltaba mucho para qe subiera!! Qiero agradecer a las 3750 personas qe entraron al blog!!! A un paso de los 4000, no es genial?
Por si no se acuerdan en qe qedamos en el capitulo anterior: Pero en determinado momento apareció Gabi de la mano de Robert? Yo veía bien? Esto era imposible!! O no? De hecho los dos se veía felices, sólo me alegré por ellos, ambos se lo merecían. Aunque pude sentir la mirada confusa de Gabi, sabía que tenía un interrogatorio por delante.
Sin mas demora les dejo el capitulo, qe lo disfruten. Besoos.
Capitulo 26 – Te quiero
Mery: no lo puedo creer si es Robert Pattinson! –dije fingiendo sorpresa, abriendo los ojos como platos para que así fuese más creíble. Pero Gabi me conocía bastante y sabía de antemano que mentía.
Gabi: sabes que eres mala mintiendo verdad? –me preguntó un tanto enojada pero con una sonrisa en su rostro.
Mery: me lo han dicho – dije haciendo un mohín. Esta noche o si tenía suerte por la mañana se me avecinaba un gran y gordo interrogatorio, eso me lo decía su mirada. La conocía tan bien.
Jack: pero igual eres muy linda –me susurró en el oído, haciendo que todas mis terminaciones nerviosas cobraran vida. Es que no sabía que tenía tanto poder en mí?
Mery: Jack ella es mi amiga Gabi. Gabi él es... –y me detuve al no saber que éramos. Es decir nos gustábamos, nos habíamos besado pero llegaríamos a una relación? Me metí en un lío me decía una y otra vez, las palabras no me salían. Amigos? Novios? Amantes? Conocidos? – Gabi él es Jack, aunque creo que eso ya lo sabes –le dije con una sonrisa saliendo del apuro. Me sorprendió la rapidez de mis actos.
Gabi: un gusto Jackson –le dijo estrechándole la mano.
Jack: el gusto es mío – dijo sonriente. Es que no podía ser más perfecto? Era extremadamente caballeroso, educado, hermoso. Se podía pedir algo más de un hombre? No lo creo. Y era todo mío, o al menos eso creía porque no había otra mujer. No?
Él me había demostrado que me quería y yo había echo lo propio por mi parte. Ese beso fue la prueba de nuestro amor, fue un beso extremadamente dulce, tierno pero cargado de amor, deseaba sentir de nuevo sus labios en los míos. El sabor de ellos era tan dulce, tan placenteros y cálidos. Inconscientemente me llevé los dedos a los labios sintiendo aún su sabor en los míos.
En ese momento salí de aquel mundo paralelo en el que me encontraba al sentir una mano en mi cintura que me atraía más hacía su cuerpo. No necesitaba alzar la vista para saber de quién se trataba, pero me obligué a hacerlo sólo por el placer de mirar sus puros, profundos y hermosos ojos verdes.
Jack: bailamos? –me preguntó con cierta sensualidad en la voz. Se veía tan tierno pero sexy a la vez, sólo él podía lograr esa combinación perfecta.
Mery: bueno, digamos que no sé bailar muy bien –terminé contestándole. De echo no tengo idea porqué hice aquello, simplemente salió..
Jack: no digas tonterías, si bailas increíble – me dijo con una sonrisa sexy mientras se revolvía el cabello, y eso en él era una clara señal de nerviosismo. Si no me equivocaba eso quería decir que él sí me había visto bailar, me ruboricé al pensar en eso. Qué vergüenza!! Pero antes de poder pensar cualquier otra cosa él me agarró de la mano y me arrastró hacía la pista. Bailamos varias canciones, debería decir que él bailaba muy bien. Pero qué no hacía bien? Si era perfecto!
Las que más disfrutaba eran las canciones lentas, en donde podía sentir su respiración cerca de mi cuello, su aliento chocando contra mí. Se podía palpar su indecisión, vacilaba entre volver a besarme o no. Quería, es decir moría de ganas por volver a tener sus labios en los míos, pero no sería yo la que diera aquel paso.
Pero la concentración de gente realmente me sofocaba, necesitaba respirar un poco de aire puro...
Mery: Jack podemos irnos? –le pregunté mientras bailábamos pegados uno al otro – necesito aire.
Jack: por supuesto –me dijo separándose al instante, analizó mi rostro y preguntó –te sientes bien?
Mery: perfectamente, solo estoy un poco sofocada –le dije sonriendo.
Jack: esta bien, espera acá que voy por mi abrigo y le aviso a los chicos – me dijo mientras me daba un beso en la mejilla.
En verdad no estaba segura si debía quedarme aquí sola en el medio de la pista, era un blanco fácil de las preguntas de Gabi, así que decidí irme a la barra, aquí seguro Jackson me encontraría. Pero como siempre el barman molestando..
Barman: te dejaron sola preciosa? –me preguntó con sensualidad. Qué se suponía que le diría ahora? En verdad me había dejado sola, pero él ya volvería.
Jack: sabes que no? Yo estoy aquí – le dijo sonriendo con suficiencia al muchacho de detrás de la barra.
Jackson me tomó de la mano y nos encaminamos hacía la puerta para poder salir. En el instante que estuvimos fuera el viento de la fría noche chocó contra mi rostro y recién ahí pude respirar con tranquilidad.
Jack: no te puedo dejar ni un instante sola que ya hay buitres acechando –dijo sonriendo pero había ciertos celos por dejaba de esa perfecta sonrisa. Comenzábamos a caminar hacía el este, en dónde se encontraba mi apartamento pero a decir verdad era un camino largo el que nos esperaba.
Mery: entonces tal vez no deberías dejarme sola –le contesté sonriendo sonrojada. Admitir este tipo de cosas no eran fáciles para mí, pero poder hacerlo ya era todo un desafío superado, y en el fondo me hacía feliz poder sincerarme con él de este modo.
Jack: no planeo hacerlo –me dijo con sinceridad. Me derretí, es que no conocía hombre más tierno que Jackson. Era todo lo que una mujer deseaba, lo que no podía concebir era que hacía con una mujer tan simple como yo. El mundo es loco, pensé.
Jack: ah me olvidaba –dijo poniéndose un poco serio – Gabriela dijo que mañana no había Jackson Rathbone que te salvara del interrogatorio. Lo siento –agregó con pena.
Mery: no te preocupes, ya estoy acostumbrada. Sólo esta enojada porque no le conté que conocía a Robert – hice una pausa mientras doblábamos la esquina – a propósito que hacían ustedes allí? – pregunté con curiosidad, acaso me estaba siguiendo? No, pensé, Jackson no es ese tipo de hombre. La verdad no sé en qué estoy pensando, si lo conozco y sé que es incapaz de semejante cosa. El cansancio me hace delirar, pero aún esperaba una respuesta..
Jack: para serte sincero –vaciló – necesitaba verte –respondió avergonzado. Podía sentir cómo con su dedo pulgar describía círculos en mano, la cual seguía entrelazada con la suya.
Mery: yo estaba en la misma situación, estaba deseando inconscientemente encontrarme contigo – confesé también avergonzada. Nos paramos en seco ambos en la vereda, él levantó nuestras manos y acarició mi rostro, diciendo..
Jack: estas manos –hizo un gesto con la cabeza – nunca se separarán.
Mery: nunca –coincidí mientras volvíamos a caminar.
El resto del camino hablamos de todo tipo de cosas, lo cual ya era común entre nosotros. La variedad de temas era una característica clara de nuestras conversaciones.
Aprendí muchas cosas de él que no sabía, sobretodo cosas como actor. Como por ejemplo que amaría trabajar con Clint Eastwood aún de pizzero y sin diálogo, es parte fue graciosa. Pero pensándolo mejor, a qué actor no le gustaría trabajar para él? Que guardaba el efectivo en sus botas, eso me hizo gracia pero no me pareció raro, conocía a gente que también lo hacía. Su comida favorita era la pizza con pimientos y pepperoni, al menos compartíamos eso, dado que mi comida favorita también era la pizza, y el asado pero hacía tiempo que no comía. Hacía unos meses había intentado hacer en mi departamento, pero obviamente no era lo mismo. Ni por lejos.
Su primer beso había sido a los 13, bastante rápido pensé, o tal vez yo lo di demasiado lento. También tuve que contar mi experiencia, había dado mi primer beso a los 16 años con mi primer novio con el cual estuve un año y medio, pero después...cambié de tema porque no era uno de mi agrado.
Así que pasamos a los comportamientos de las mujeres, y como yo no respondía a lo común, eso fue interesante. Él pensaba que hoy en día las mujeres creían que eran más importante según como se vestían o maquillaban. Pero que para él era mucho más interesante ver como caminaban, actuaban e incluso hablaban, que eso era lo que le había atraído de mí, la forma de hablar y actuar. Originalidad me había dicho. Que odiaba de sobremanera a las mujeres que trataban de seducirlo teniendo novio o incluso esposo, estuve totalmente de acuerdo y sobretodo por aquella experiencia propia..
Jack: me gustan los ojos que sonríen –me había dicho –y los tuyos lo hacen. Sonrió luego de eso y apretó mi mano con seguridad.
Más que nada yo manifesté mi gusto por los ojos soñadores y sinceros, él estuvo de acuerdo con eso. Pero lo que me sorprendió es que le gustasen las pelirrojas, eso no era lo común. Por lo general siempre eran rubias o morochas, pero claro él nunca estaba dentro del estereotipo esperado. Al igual que él, yo pensaba que tenía su cierta originalidad. Suspiré aliviada cuando dijo que las rubias no le disgustaban, y sonreí por eso.
Pero cuando pude reaccionar ya estábamos en la puerta de mi edificio, y había llegado la hora de la despedida.
Jack: sabes? Disfruté más la charla que el estar en el boliche –dijo sonriendo.
Mery: concuerdo, es que la compañía fue muy buena –dije sonriendo totalmente avergonzada. Acaso él siempre haría que mis mejillas se plaguen de ese leve tono rosa?
Jack: fue un placer –me dijo mientras se acercaba hacía mí.
Fue entonces cuando posó sus labios en mí con delicadeza, tal cual lo había echo en el club. Rápidamente me cogió de la cintura y me atrajo hacía él, con el afán de no dejar pasar el aire entre nosotros. Entreabrió sus hermosos labios dejando paso a los míos, fundiéndonos así en el magnífico segundo beso. Tenía mi mano izquierda en su musculado pecho y la derecha en su cuello; por otro lado él tenía la derecha en mi cintura y la izquierda en mi mejilla y cuello. El contacto con su piel quemaba pero extrañamente me daba una sensación de extremo placer. Poder sentir el sabor de sus labios nuevamente fue fantástico, poder sentir que era sólo mío y que no lo compartía con nadie. Que ambos nos sentíamos igual, que ambos nos queríamos aunque ninguno lo había verbalizado.
Jack: te quiero –me dijo como pudiendo escuchar mis pensamientos. Lo había dicho por fin, nos queríamos mutuamente y ese sentimientos era totalmente palpable en el aire.
Mery: yo también Jack, yo también –le dije dándole un corto beso.
Jack: entra no quiero que agarres frío –dijo de forma protectora, era tan tierno!
Mery: me cuidas mucho –le dije mientras buscaba la llaves en mi cartera, podía sentir sus ojos clavados en mi nuca.
Jack: lo mereces –me dijo con cariño. Me mordí el labios inferior ruborizándome. Me volteé para decirle adiós pero él ya estaba estampándome un beso, al cual claro está no me opuse.
Así que entré al edificio flotando cuan avión entre las nubes, de echo allí me encontraba yo, en las nubes. En la plenitud total, Jackson me quería, nos habíamos besado, que más podría pedir?
Sin darme cuenta me puse a dar saltitos tontos en medio del hall del edificio, menos mal que no había nadie allí para que me viese, pero probablemente se reirían.
Llegué al departamento pensando completamente en ese par de ojos verdes que me volvían loca. Me desmaquille, me hice un té y me fui a la cama. Me dormí pensando que sólo faltaban unas horas para volver a ver a estar en su presencia.


jueves, 27 de agosto de 2009

Quevedo

Definiendo el amor
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que no da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amor solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada
que dura hasta el postrero parasismo
enfermedad que crece si es curada.

Este es el niño Amor, este es su abismo.
¡mirad cual amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario a si mismo!

Francisco de Quevedo (1580 - 1645)

martes, 25 de agosto de 2009

She is back!!

La inspiración volvió!! Así qe en una de esas tienen el capitulo antes de tiempo. Veremos..

domingo, 23 de agosto de 2009

Mala noticia

Chicas volvi pero con una mala noticia. Algunas seguramente me van a odiar, tirar con un ladrillo, tomar un buqebus o un avion para venir a matarme pero suspendo novela!! Sisi otra vez, se qe no les va a gusta para nada pero son solo una o como mucho dos semanas!! La cosa es qe siento qe escribo presionada, solo xq ustedes esperan el capitulo entonces me parece qe no doy mi 100%. Así como ustedes se merecen lo mejor me tomo un descanso para ofrecerles lo mejor.
A las qe no lo entiendan, S E M A N E J A N!! No estoy dispuesta a poner mi salud mental (exagero lo se, pero a veces se siente asi) para qe algunas desesperadas tengan el capitulo. Asi qe voto por la lectora comprensiva y la qe entiende qe lo necesito!!! Si qieren putearme o lo qe sea, les dejo mi msn en el fotolog, solo avisen qienes son!!!
De verdad lo siento pero entiendanmee!! Besoos..

viernes, 21 de agosto de 2009

Lo siento

NO HAY CAPITULO HASTA MAÑANA. Lo siento mucho chicas pero hoy no tendran su capitulo se qe ultimamente me estoy demorando mucho pero estoy estudiando mucho, ustedes entienden! Ademas necesito hacer cosas basicas como dormir, pero este es un fin de semana largo asi qe en una de esas adelanto capitulo!! Lo mismo corre para el flog, asi qe a las qe de verdad lo esperaban de verdad lo siento. Pero piensen qe es mejor qe lo posponga asi escribo algo decentemente coherente, ademas ustedes se lo merecen.
Por otro lado qiero contarles y agradecerles, porque pasé las 3000 visitas!!! Y eso es sin duda gracias a ustedes. Son excelentes lectoras, de verdad gracias!!
Besooos.

martes, 18 de agosto de 2009

Capitulo 25

Hola chicas!!! Se qe me atracé y qe probablemente todas esperen este capitulo! Pero la espera valio la pena xq les aseguro qe este capitulo es genial. Qiero darle las gracias a los 8 cometarios del capitulo anterior, a aquellas qe leen siempre, a las que me elogian y me dan para adelante, y por último a las 2741 personas que han entrado. Gabi en este capitulo apareces tu con toda intensidad, espero haberte interpretado bien. Si no es así ya sabes donde encontrarme. Para aqellas qe peguntaron tengo una novela en el fotolog, para la qe qiera leer es www.fotolog.com/edbells El capitulo va dedicado a Sil por pasarme los temas de Oasis y por ser tan buena amiga y lectora!! Gracias a Cacho Castaña x hacerme inspirar!!! jajaj Espero qe les guste, son unas lectoras geniales!! Besoss.

Capitulo 25 – Bailar pegados es bailar..
[Narra Mery]
Si bien sentía ganas de transitar las oscuras calles de Londres, sabía que no era lo más adecuado por tanto tomé un taxi hasta el departamento de Gabriela. Podía sentir los ojos del conductor clavados en mis piernas, debo admitir que me incomodaba un poco pero me hacía sentir bonita, deseable. Luego de media hora llegué a su casa, pagué al conductor y toqué timbre.
A los dos minutos bajó Gabi a abrirme la puerta, realmente se veía muy bonita. El color la favorecía por completo, de hecho no aparentaba los 20 años que tenía, sino más.
Vestido Gabi:
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Gabi: amigaaa -me dijo emocionada mientras me abrazaba, y ambas entramos en el edificio – por favor estas hermosa!!
Mery: tu también!! Ese color te favorece! – hice una pausa mientras nos dirigíamos al ascensor – vamos a romper la noche!!
Gabi: por supuesto! Hay que festejar que te vas a noviar con el chico de los ojos verdes! Además quien te dice que no vea a Robert Pattinson allí – dijo ilusionada.
Aún no sabía si le podía decir a mi amiga que conocía a Robert Pattinson y que me gustaba Jackson Rathbone, supongo que mañana cuando vea a Jack le tendré que preguntar. Había hablado con él hacía poco tiempo, exactamente 45 minutos pero me parecía mucho. Ansiaba con escuchar su dulce y sexy voz otra vez, pero sabía que me tocaba esperar hasta mañana.
Luego de llegar al piso 10 que era en donde vivía Gabi, salimos del ascensor y entramos en el departamento. A decir verdad era muy bonito las paredes estaban pintadas de azul oscuro, el resto era todo blanco. Los muebles, los cuadros, incluso el edredón de la cama; era una habitación muy modernista y me encantaba eso de Gabi.
La estuve esperando durante veinte minutos, aún le faltaban algunos retoques, así que me puse a ver televisión. No pasaban nada que me interesase demasiado, así que me puse a ver Romeo y Julieta. Era una película tan bonita, llena de sentimientos. Amor, pasión, tristeza, odio y muerte. Porqué dos personas que se amaban estaban destinadas al odio? Porqué no se pudieron vencer esos tontos prejuicios para aprovechar ese hermoso amor que tenían? Terminan los dos muertos, en la tumba de Julieta. Era tan triste, aunque si me ponía en el lugar de Romeo, ver a mi amado allí tendido, inerte, no estaba demasiado segura de no hacer lo que él hizo. Shakespeare era un genio, sin dudas. Mis pensamientos habían volado tan lejos, a la Italia Renacentista que cuando vi a Gabriela parada en la puerta me costó entender al principio. Pero claro nos teníamos que ir..
Gabi: esperas que llueva? –me preguntó impaciente moviendo el pie derecho. Siempre tan apurada.
Mery: me encantaría – le dije con una sonrisa, a lo cual ella me respondió con un bufido –pero tenemos que irnos. Vamos –la agarré de la mano y la cinché fuera de la casa.
Mery: no entiendo para que te retocaste si estas perfecta amiga – le dije ya en el ascensor.
Gabi: ya te dije, mira si me encuentro con Robert..-hizo una pausa simulando misterio –debo estar preparada, no crees?
Mery: supongo –dije desganada.
Estábamos ya en el exterior del edificio, el viento rozaba en nuestras caras, levantaba nuestras polleras e incrementando nuestra alegría. Me sentía tan libre, tan liviana, como si nada ni nadie me importase. Hoy era sólo María Agustina y quería sentirme totalmente libre. Pero en el fondo, bien en el fondo sabía que tenía muchísimas ganas de ver a Jackson, y me encantaría poder encontrármelo allí, en el lugar a donde nos dirigíamos. Sólo quería mirarlo y perderme en sus verdes ojos, poder sentir la fuerza y el poder que tenían sobre mí.
Tenía que ser capaz de alejar esos pensamientos, hoy saldría a divertirme con mi amiga. Tan simple como eso, debía ser capaz de hacerlo.
Fuimos caminando hacía el club puesto que quedaba a unas pocas cuadras de la casa de mi elocuente y esperanzadora amiga. Al llegar nos tocó hacer la cola para entrar, la cual debo decir era bastante extensa, pero con Gabriela el tiempo pasaba demasiado rápido.
En un momento me pareció ver entrar a dos figuras masculinas familiares, Jackson y Robert? De ninguna manera, debía erradicar ese pensamiento de mi tonto cerebro. Las ganas de verlo y sentirlo cerca me hacían pensar que estaba en todos lados y en ninguno a la vez. Lo curioso es que aquellas dos figuras entraron directamente al club, salteándose la gran fila previa. Serían gente importante, pensé.
Cuando por fin hubimos entrados me sentía en casa, podía respirar el ritmo de la música latina que recorría mis venas. Sonaba Daddy Yankee y mi cuerpo actuó por auto reflejo empezó a moverse sólo, extrañaba tanto mi país que simplemente con una música o melodía determinada me sentía más cerca. Así que cogí Gabi de la mano y nos fuimos a la gran pista principal a bailar.
Dile Andy,

Muevete mulata pero mueve la sintura
Muevete bien suave ponte sabrosura
Mueve tus caderas, muevela hasta bajo
Que en la discoteca con tigo me'nfajo
Que bailen mi furia, Marta y Carolina
Pongalen sabor, porque voy pa'ensima
Andy con el Yankee gozando un monton
Mezclando la Salsa con el Reggaeton
Pero dale de'lao, Dale pero mira pero dale de'lao, de'lao, de'lao
La música latina corría por mi torrente sanguíneo como niño en un parque, me era inevitable menear las caderas de manera sexy. No diría que tenía las caderas de Shakira pero consideraba que bailaba muy bien. Me dejé llevar por la música de un maestro de regaeton como Daddy Yankke, nadie me podía parar, bailaba frenéticamente, movía mis caderas bajándolas y subiendo sensualmente.
La música cambió, ahora sonaba Bata Bata y realmente con Gabi estábamos como locas, no parábamos de bailar. No sentíamos tan cercanas a nuestros países que nos era imposible actuar como si no sucediera nada. Este tipo de cercanía nos contentaba por una o tal vez dos semanas.

Ella se arrebata, bata, bata, bata
blam, blam se arrebata y yo no se lo q le pasa
esa chica se alborota, bota, bota, bota
voy, voy, voy se alborota como q se vuelve loca.
Llevaba las manos a mi cuello y mi cabello y me movía sin control. Si esto no era libertad, qué lo era? Hacía mucho tiempo que no me sentía de esta forma, por ahora esta salida tenía el resultado que deseaba. Libertad.Pero en determinado momento sentí unos ojos clavados en mi, mis curvas y sensual baile..

[Narra Jackson]
Estábamos recorriendo aquel lugar con Robert, él cual andaba medio encubierto pues era Robert Pattinson y probablemente no saldríamos si las chicas que aquí estaban se diesen cuenta de ese detalle.
Realmente no sabía porqué había tenido el impulso de venir aquí. Sólo quería estar cerca de ella, y mirarla aunque fuese de lejos. Con el hecho de saber que se encontraba bien y feliz me conformaba.
Fue entonces que me detuve al verla bailar. Robert chocó contra mí y al ver mi parálisis dirigió su mirada al mismo lugar en donde estaba posada la mía. Se
veía tan increíblemente sensual, podría estar mirándola por horas sin cansarme. Se movía sin cesar con un excelente ritmo, se notaba que ésta era SU música, se sentía como en casa. Comencé a sentir calor, y no creo que sea por la concentración de gente. Mery comenzó a tocar su cuerpo mientras bailaba con esa sensualidad embargadora. Sensualidad propia de Venus, la diosa griega del Amor.
No era demasiado conciente de mi cara pero suponía que tenía una expresión bastante graciosa. Probablemente si me viese mi madre me golpearía, poner semejante cara de baboso por ver a una mujer bailando. Sí, pero mi madre no era la que estaba viendo bailar a Mery.
Me tuve que llevar las manos a la cabeza, respirar hondo varias veces para que la temperatura bajase, pero no fue tan fácil. Cada vez sus movimientos eran más y más provocativos. Acaso me quería matar? Además era muy conciente de que yo no era el único hombre que la miraba, todos estaban en igual o peor situación que yo.
Me volteé para ver a Robert, el cual estaba con la boca abierta y los ojos de par en par mirando a mi sensual Mery. No podía permitir que mirase con esos ojos a MI Mery, así que le di un golpe en la cabeza y una no muy bonita mirada de advertencia.
Rob: lo siento hermano. Pero eso –hizo una pausa, se llevó una mano al cabello y se lo despeinó –es una bomba!!!!
No pude evitar reírme, generalmente tanto Robert como yo nos comportamos debidamente y nos limitamos a hablar entre nosotros. Pero aquello parecía una señal de Dios, verla a ella tan sensual, tan apetecible.
Tenía claro que no era sólo un cuerpo, de hecho me gustaba muchísimo más por dentro, estaba llena de sorpresas. Y ésta era una de ellas, pero era la primera vez que me fijaba en su cuerpo y por más que no era el estereotipo de belleza mayormente aceptado a mi me gustaba. Porqué era ella y no trataba de parecerse a nadie. Eso era algo que me gustaba y admiraba de ella, su originalidad.
En un momento determinado, ella se separó de su amiga y se fue. A dónde se dirigía? No pensaba dejarla sola después de todo lo que había hecho y la mirada de 10 hombres hambrientos. Así que dejé a Robert allí, estático y la seguí. Se acercó a la barra, y con su hermosa y musical voz pidió un Vodka con pomelo. Se veía tan increíblemente hermosa, creo que me estoy enamorando. Sería eso posible?


[Narra Mery]
En determinado momento, la sed comenzó a pesar en mi organismo, necesitaba algo para tomar.
Mery: voy a buscar algo para tomar –le grité a Gabi, la cual seguía muy compenetrada bailando. La música estaba tan fuerte que tengo la sensación de que no me escuchó, de todas formas me dirigí a la barra.
Debo decir que el barman no me cayó en gracia, puesto que me sonrió constantemente y me guiñaba el ojo. Estúpido. Acaso no se notaba en mi cara que era mujer de un solo hombre? Al cual me moría de ganas de ver ahora mismo.
Mery: vodka con pomelo, por favor –le dije al barman, el cual me seguía mirando de esa forma provocativa.
Tomó un vaso, el vodka y el pomelo. Lo puso todo en la coctelera y comenzó a batir con ímpetu, se veía muy gracioso.
Barman: aquí tienes preciosa –me dijo con tono sensual, no podía dejar de pensar que era un estúpido. Tal vez era lindo pero yo estaba demasiado loca por Jackson como para fijarme en él y creo que no se dio cuenta de ese detalle – la casa invita.
Mery: gracias –le dije. Me di vuelta dándole la espalda y comencé a tomar mi trago. Pero cuando levanté la viste lo vi. Juraría que era un ilusión, tal vez un espejismo. Conforme mis dudas aumentaba más se acercaba, estaba apenas a centímetros.
Jack: eres muy chiquita para tomar –me dijo de forma tierna pero a la vez sexy. Estaba tan hermosamente perfecto, parecía que irradiaba luz propia. Era un ángel, era mi ángel y venía a salvarme.
Vestimenta Jackson:
http://modaellos.com/wp-content/victoria-beckham-34th-birthday-10.jpg
La alegría de verlo era tan embargante que me tiré a sus brazos para abrazarlo. Él correspondió el abrazo como es debido, en el momento de separarnos nuestros rostros quedaron a centímetros. Sabía que ambos deseábamos ese beso, pero también ambos sabíamos que no era lugar ni momento para aquel gran paso. Así que nos limitamos a juntar nuestras frentes y mirarnos a los ojos, la profundidad de sus verdes ojos me invadía y me hacía sentir completa.
Mery: te extrañe mucho –le dije apenas susurrando, la música era muy fuerte pero sabía que por la proximidad en la que estábamos él me escucharía.
Jack: yo también preciosa, yo también – me dijo mientras me acariciaba la mejilla.
En ese momento sonó una voz, supuse que sería la del DJ del lugar..
DJ: en este momento abrimos paso a la tanda de lentas, sólo disfruten amigos –había dicho en todo amable. Because of you de Kelly Clarkson sonó con lentitud, pero nosotros seguíamos en ese mundo paralelo en el que estábamos. Ambos nos sumergíamos en los ojos del otros, dejando entrever así nuestras peores blasfemias y nuestros más íntimos deseos.
En ese momento comencé a cuestionarme si estaba enamorada de Jackson. Lo estaba? Las mariposas en la panza eran claros síntomas de amor, pero Shakespeare decía muy sabiamente que aquel que no había llevado a cabo una locura extrema no conocía el amor. Acaso por no hacer ninguna locura no conocía el amor? Era necesario hacerlo para llegar a él?
Los partidarios del Dolce Still Novo aludían que para llega al amor se tenía que sufrir, que no existía una cosa sin la otra. Entonces mi destino era sufrir para llegar a amar a Jackson? No entendía, el amor es tan complicado. Nunca lo había sentido con tal intensidad, ahora podría afirmar que estoy casi enamorada. Y estaba segura de eso.
En todo este proceso de pensamientos, la canción cambió y comenzó a sonar muy lentamente Little by little de Oasis.
Jack: baila señorita? –me peguntó haciendo una reverencia. Siempre tan gracioso él , no pude evitar reírme me estaba invitando a bailar el hombre más increíble y perfecto del mundo.
Mery: sería un placer – sonreí cogiendo la mano que me ofrecía. La cual apreté con fuerza, haciéndole saber que esto era importante para mí. Me respondió con otro cálido apretón, entonces comprendí que todo esto era tan importante para mí como para él.
Nos encaminamos a la pista, él me miró a los ojos como pidiéndome permiso para ejecutar sus movimientos. No sé qué encontró en ellos, pero puso su mano derecha en la parte baja de mi cintura y me atrajo hacía él con suavidad. Yo coloqué mi mano izquierda en su hombro, con una suavidad y una delicadeza que sólo se le da a las muñecas de porcelana me cogió de la mano derecha y la entrelazó con la suya. Entonces comenzamos a movernos con el compás de la música.
Yo apoyaba mi cabeza en su hombro y podía sentir su respiración en mi cuello,
haciendo así que los vellos de la nuca se me erizasen. Estábamos en una pequeña burbuja de amor, y ambos sabíamos que nada la traspasaría. Éramos ajenos al mundo exterior, aquí sólo importaba él y yo.
YOU KNOW I DIDN´T MEAN

WHAT I JUST SAID
BUT MY GOD WOKE UP
ON THE WRONG SIDE OF HIS BED
AND IT JUST DON´T MATTER NOW
CAUSE LITTLE BY LITTLE
WE GAVE YOU EVERYTHING YOU EVER DREAMED OF
LITTLE BY LITTLE
THE WHEELS OF YOUR LIFE THEY´RE SLOWLY FALLING OFF
LITTLE BY LITTLEYOU HAVE TO GIVE IT ALL WITH ALL YOUR LIFE
AND ALL THE TIME, I JUST ASK MYSELF WHY
YOU´RE REALLY HERE
En una oportunidad en la cual nuestras miradas se cruzaron, pude sentir como él se acercaba a mí, cambió su mirada de mis ojos a mis labios. Eventualmente yo hice los mismo, aquellos labios tan curvilíneos, sonrosados y perfectos me invitaba a besarlos. En esa burbuja en la cual se respiraba puro amor, él se acercó hacía mí y mágicamente apoyó sus labios en los míos. Pude conocer el sabor de sus labios con exactitud, pero entonces él comenzó a entre abrir sus labios, siguiendo el ritmo yo hice lo mismo. Podía sentir su afán por tenerme más cerca, la mano que tenía en mi cintura me acercaba cada vez más a él.
Y terminamos fundiéndonos en un tierno, dulce y sincero primer beso, pero sobretodo cargado de amor.
En el momento de separarnos, nuestras frentes quedaron unidas, nuestros ojos conectados por esa magia llamada amor, y en nuestros rostros esa inigualable sonrisa de felicidad.

[Narra Robert]
Jackson me había dejado aquí sólo por ir en busca de Mery, se notaba que estaba muy enamorado o que por lo menos le gustaba mucho. Es que era muy bonita, pero no se comparaba con lo que estoy viendo en este momento. Era la mujer más perfecta que había visto en mi vida, comparable con cualquiera de las siete musas. Simplemente perfecta.
Bailaba exactamente como lo había hecho Mery minutos atrás, de hecho comenzaba a sospechar que eran amigas. Bailaba de una manera tan sexy que me estaba dejando boquiabierto, hasta comenzaba a sentir un líquido en mi mentón. Acaso me estaba babeando? Me llevé la mano para ver, y efectivamente me estaba babeando. Eso no lo hacía, desde hacía..mucho ya. Estaba indeciso, no sabía si acercármele o no. La chica me atraía y eso era claro, de hecho me atraía mucho. Pero y si no le gustaba? Siempre Robert con su inseguridad, a veces odiaba ser así. Pero tomé el suficiente valor y me acerqué a ella, puse la mano en su cintura. Ella vaciló unos segundos, pero cuando se volteó me pude encontrar con la intensidad de mis ojos marrones.

[Narra Gabi]
Mery me había dejado sola en medio de la pista, pero no me importaba de todas formas yo seguía bailando. Encima ese presentimiento que no paraba de perseguirme, me seguía a todos lados. Sabía que hoy algo especial pasaría, lo podía sentir, incluso intuir.
Pero no quería hacerme ilusiones, por más que sabía que había ciertas posibilidades de encontrarme con Robert, el amor de mi vida. Sabía que eran escasas, aunque sabía que en ese caso él nunca se fijaría en mí. O tal vez sí, nunca lo sabría, pero las esperanzas son lo último que se pierden. Así que seguiría aquí parada al pie del cañón esperando por él, sabía que tarde o temprano aparecería.
Seguía bailando, era consciente que lo hacía sola pero ya no importaba, esa sensación de libertad me embargaba, y sabía que lo mismo sucedía con Mery. Pero fue entonces que sentí una mano en mi cintura, lo primero que pensé es que sería él que por fin me había encontrado. Pero a quién engañaba? Él nunca estaría aquí, así que me tocaba pensar que era alguno de lo estúpidos hombres que me observaban bailar y se miraban disputándose el premio gordo.
Así que me di vuelta preparada para insultar a alguien, pero me encontré con unos preciosos ojos celestes gricáceos, una perfecta nariz recta y una sonrisa propia de reclame dental.
Era él, no lo podía creer. Era Robert Pattinson y estaba aquí conmigo, lo tenía a apenas centímetros. Comencé a gritar como una loca, su cara era un poema. Estaba sorprendido por mi reacción pero también estaba satisfecho por ella. Tenerlo tan cerca y no aprovecharlo era casi ilegal, no sabía cuando se me daría una oportunidad como esta. Así que cogí impulso, salte y me subí a él, enroscando mis piernas en su cintura. Me sonrió con esa típica sonrisa torcida de él, es que había alguien más perfecto? No lo creo!
Así que me acerqué y lo besé, lo hice como no lo había hecho nunca. Con pasión, fiereza y deseo, para mi sorpresa él no opuso resistencia por lo cual el beso fue correspondido. Desgraciadamente nos tuvimos que separar para tomar aire, ambos sonreíamos felices.
Gabi: hola, soy Gabi – le dije con una sonrisa tan grande que probablemente encandilaría a alguien. Estaba feliz, muy feliz.
Rob: Robert –me dijo con esa voz tan sexy que lo caracterizaba.
Gabi: lo sé –me reí y le volví a besar.

[Narra Mery]
Después de ese mágico primer beso nos dirigimos a la barra, en la cual el barman miraba con mucho odio a Jackson. Pero no me importaba porque me había besado con el hombre de mi vida, pude sentirlo mío, sólo mío. Y ese beso me comprobó que el siento lo mismo por mí, era tan feliz.
Jackson pidió un whisky y para mí un vodka con pomelo, seguía alegando que era muy pequeña para tomar, pero un poco no le hace mal a nadie. En este caso las consumiciones pasaron por cuenta de Jackson, el barman ya no quería saber nada conmigo y eso me dio mucha gracia.
Ambos nos mirábamos, nos bastaba con eso. Sabíamos que era lo que estaba pasando por el otro en esos momentos, porque era lo que estaba pasando cada uno y se veía reflejado.
Pero en determinado momento apareció Gabi de la mano de Robert? Yo veía bien? Esto era imposible!! O no? De hecho los dos se veía felices, sólo me alegré por ellos, ambos se lo merecían. Aunque pude sentir la mirada confusa de Gabi, sabía que tenía un interrogatorio por delante.