domingo, 5 de julio de 2009

Jackson Rathbone







Capitulo 2

Capitulo 2 -Choque
Corrí calle abajo, Londres estaba desierta y eso era raro. Usualmente a esta hora, las calles estaba ya abarrotadas de gente. Era una ciudad madrugadora, pero las desérticas calles de Londres en esta mañana me da una mala sensación, algo iba a pasar hoy.
Poco más que iba corriendo por las calle, al doblar la esquina vi que se acercaba un sujeto con una guitarra colgada en su espalda, apenas le presté atención, sólo seguí caminando. Nos íbamos acercando, estábamos cada vez más cerca. Bajé la vista para acomodar los tres gordos y viejos libros, cuando de pronto me choqué contra algo dejando caer lo que traía en las manos.
Levanté la vista y me encontré con unos hermosos ojos verdes. Me puse a recoger los libros con la ayuda de esos hermosos ojos verdes. Me reincorporé y vi que esos ojos no venían solos. Sino que iban acompañados de un chico, su cabello negro por debajo de la barbilla, su tez blanca, su barba apenas crecida y sus hermosos labios carnosos y rosados. Era hermoso, instantáneamente me sonrojé.
Xxx: lo siento –me dijo el chico con una sonrisa –estás bien? –me preguntó mirándome a los ojos.
Mery: no te preocupes, no te vi. La culpa fue mía –le respondí con otra sonrisa.
Xxx: de ninguna manera, yo estaba distraído –me replicó.
Mery: pues yo también lo estaba –contraataqué –así que la culpa fue de ambos.
Xxx: podré vivir con esa culpa entonces –me dijo sonriendo. Me quedé embobada viendo su sonrisa, era preciosa, así como el portador de la misma –te puedo acompañar a algún lado para remediar mi torpeza?
Mery: pues me encantaría, pero estoy muy apurada –entonces ahí recordé que estaba llegando tarde a clases –estoy llegando tarde a la facultad –le espeté.
Xxx: ah entiendo –me dijo un tanto apenado.
Mery: lo siento –le dije mientras reemprendía la marcha –un gusto conocerte –le grité ya a lo lejos.
Seguí caminando rápidamente, miré la hora. Dios mío faltaba cinco minutos para que la clase comenzara. Me había entretenido demasiado tiempo con ese chico, así que decidí tomarme un taxi sino nunca llegaría. Me acerqué más al cordón de la vereda (o acera o como se le diga en el país que estés) y para mi gran felicidad justo pasó uno que estaba libre, así que levanté el brazo para pararlo. Abrí la puerta para meterme en él, cuando de pronto escucho un grito: ”rubia” “rubia” “rubia” gritaban una y otra vez. Me volteé para ver a quién estaban llamando, me llevé una gran y grata sorpresa. Era el hermoso portador de los ojos verdes, y al parecer me llamaba a mí. Se acercó al taxi corriendo.
Xxx: lo siento, pero me parece que esto es tuyo –me dijo sonriendo, mientras me extendía con su mano izquierda mi agenda. Siempre tan torpe Mery olvidando las cosas.
Mery: ah muchas gracias, de verdad –le dije sonriendo y de lo más agradecida. Mi agenda era mi vida, allí lo tenía todo. Horarios de clase, lista de compras, teléfonos, un mapa turístico, era imprescindible para mi vida, si no la tendría me perdería, necesitaba organización. Que amable que era este chico, no cualquiera devuelve algo que no es suyo.
Xxx: un nombre –me dijo de pronto. A qué se refería con eso? Creo que tendría que averiguarlo...

sábado, 4 de julio de 2009

Capitulo 1

Hola chicas!! Antes de dejarles el cap, qiero hacer unas aclaraciones para qe qede bien claro si? La novela se desarrolla en Londres, por tanto todos los dialogos son en ingles. Pero como no encaraba escribir todo en ingles, lo puse en español asi se entiende mas ta? Pero sin embrago los pensamientos de ella son en español, se entiende eso verdad? Espero qe les guste..
Capitulo 1 - Mi historia
Estaba tirada en mi cama, como ya era costumbre, pensando. Pensando mientras de fondo, muy bajito sonaba Arjona. Hacía ya seis meses que estaba en Londres, estudiando Psicología, lo que siempre ame. Pero aún no me acostumbraba, los autos del lado izquierdo, sus hábitos a la hora de comer, era todo tan distinto, pero más o menos lo iba llevando. Pero era sin duda una hermosa ciudad, la ciudad de mis sueños. De pequeña siempre había soñado con vivir ahí, todo empezó ahí, su historia me apasionaba, era muy interesante. Pero ya con seis meses, aún no había explorado la ciudad. Los estudios me absorbían, amaba demasiado lo que estudiaba, era mi pasión. Se preguntarán porqué no estudiaba en mi país, eso mismo me preguntaban mis padres antes de partir. De hecho podría haber estudiado allí, pero necesitaba largarme sola al mundo, aprender de mis errores y crecer con ellos. A mis padres les dije que el nivel de estudio aquí era mayor, y que eso era mejor para mí. Y me dejaron venir, abrí alas y volé. Los extrañaba tanto, a ellos y a toda mi familia. Pero necesitaba esto, necesitaba estar y vivir sola, independizarme. Mis padres, eran seres extraordinarios. Mi madre con sus locuras y sus dolores pero siendo la mejor madre que pude pedir. Mi padre de aspecto rudo y muy serio, era de lo más gracioso, era casi mi mejor amigo. Los amaba como a nadie. De vez en cuando me llamaban, pero poco, las llamadas eran caras. Nos comunicábamos por internet y esas cosas, pero era muy distinto a tener un abrazo o una caricia, demasiado frío.
Antes de venirme a vivir aquí, vivía en Uruguay. Un país muy chiquito con apenas 3 millones de habitantes (se estila 3 millones y medio aprox.), ya ven, muy pocos. Se ubica entre Brasil y Argentina, un enano al lado de dos gigantes. Pero extrañaba sus playas, la gente alborotada en 18 de julio (la calle principal, vendría a ser la Corrientes argentina pero mucho más chica), sus asados, el carnaval, extrañaba hasta los días fríos y el Montevideo vacío en verano. Aún lloraba por las noches recordando esos lugares tan hermosos. Pero no me podía permitir flaquear, ésta era mi decisión y no me iba a echar atrás.
Aquí me había hecho algunos amigos, no muchos pero eran importantes en mi nueva vida. Pero ni de lejos se comparaban a mis mejores amigas, ellas que con sólo verlas sonreías. Si ellas estaban felices, vos estabas feliz. Y cuando había alguna que estuviera mal, todas estábamos ahí para ayudarla. Las extrañaba demasiado.
Acaso era una mala persona por sacrificar mis afectos por mis estudios o más bien mis libertad? Tal vez sí lo era. O tal vez no. Eso lo sabría al volver, al volver y comprobar si todo seguía tal cual lo dejé.
Sabía que me tenía que levantar sino quería llegar tarde a la facultad, pero la verdad hoy no tenía ganas de nada. Además era una alumna intachable, una falta no me cambiaría nada. Así que me quedé un rato más pensando, sólo pensando. Dejando que mis ideas vuelen y aterricen en un lugar más acogedor.
Olvidé presentarme, lo siento. Mi nombre es María Agustina Lamas de Quevedo. Acá en Londres me conocen como Mery Lamas. Tengo 19 años, aunque dentro de un mes cumplo los 20, y los cumpliré acá sola. Me entristecía pensar en eso. Físicamente, bueno sabía que no era lo más hermoso, pero tampoco lo más feo. Mi pelo era precioso, junto con mis ojos era lo que más me gustaba de mi cuerpo, largo como hasta la mitad de la espalda, rubio y enrulado. Mis ojos eran marrones, si lo sé muy comunes pero yo los adoraba, mi padre siempre decía que mis ojos hablaban por sí solos.
No era muy delgada, la verdad estoy un poco pasada de kilos pero los suficientes. Mi estatura era suficiente, lo medio, ni muy, muy ni tan, tan diríamos en Uruguay.
Como ya saben, vivo aquí sola en Londres. El departamento donde vivía lo pagaba la Embajada Uruguaya, pero de todas formas tenía que trabajar para comprarme la comida. Trabajaba en una pequeña librería cerca de mi casa, amaba los libros.
Torcí la cabeza y posé la vista en tres libros gordos y viejos, con las cubiertas gastadas. Libros de Psicología. Era una irresponsabilidad de mi parte no ir a clase sabiendo que debería ir. Lo más seguro es que si me apuraba llegaba a tiempo. Me levanté de lo más apurada y me metí a la ducha. La verdad, no presté mucha atención a la ropa que cogí del ropero. Creo que había agarrado los jeans negros, con la camisa color rosa viejo, la chaqueta gris junto a la gran bufanda rosa (es que en Londres hace mucho frío) y los converse rosa o capaz que eran negros.
Cogí mis cuadernos y los coloqué en mi bolso. Pero ni mi agenda ni los 3 libros grande entraban allí, supongo que tendré que cargar con ellos.
Donde están las malditas llaves de la casa? No las encontraba por ninguna parte, acaso se habían fugado? No creo! Al fin las encontré en el sillón, debajo de los almohadones. No tenía idea de cómo habían llegado allí, pero eso ahora no importaba debía darme prisa. Salí del edificio como un torbellino, la facultad quedaba a pocas cuadras de la casa, así que si aligeraba el paso llegaría perfectamente, o al menos eso creía.

viernes, 3 de julio de 2009

Prefacio

Hola chicas! Quiero decirles qe esto está totalmente a prueba, no se olviden si? Okei ahora les dejo el prefacio de la nove de Jackson, qe se llama Tropezando con el destino..
Pefacio
Sin pensarlo, sin apenas razonarlo, simplemnte sintiendo..me topé con él. Mi destino, y venía en manos de unos hermoso ojos verdes..